Los operadores de mercados de predicción adoptan una visión cada vez más pesimista sobre el desempeño de Bitcoin (BTC) para lo que resta de 2026, en un contexto marcado por caídas de precio y menor demanda institucional.

La criptomoneda retrocedió esta semana hacia la zona de los u$s65.000, presionada por salidas de capital desde fondos cotizados en bolsa (ETF) y señales de enfriamiento en el apetito institucional.

Este movimiento del activo reforzó la percepción de que el reciente ciclo alcista enfrenta una fase de corrección más profunda de lo previsto, por lo que los inversores miran expectantes de cerca los pasos de BTC.

Según los datos de CoinDesk, los contratos del mercado de predicción Kalshi muestran actualmente una probabilidad de 66% de que BTC caiga por debajo de u$s55.000 antes de fin de año.

En paralelo, la misma plataforma también publicó que podría existir cerca de 50% de probabilidad a que el precio de la criptomoneda perforase el nivel de los u$s50.000.

El sesgo bajista también se extiende al escenario más extremo, ya que en Kalshi, los contratos reflejaron una probabilidad de 31% de que BTC descienda por debajo de u$s40.000 durante el año.

¿Bitcoin en los u$s55.000?

En línea con esta tendencia, Polymarket presentó una lectura similar, con probabilidades superiores a 67% de que la criptomoneda caiga por debajo de los u$s55.000 y más del 50% de que pierda el umbral de los u$s50.000.

Aunque estos mercados no constituyen predicciones concretas, funcionan como termómetros del posicionamiento de los inversores, ya que cuando aumentan las probabilidades bajistas, suele interpretarse como un mayor flujo de capital apostando por escenarios de corrección prolongada.

ETF bajo presión y menor demanda institucional

La debilidad reciente de Bitcoin coincidió con un deterioro en los flujos hacia los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos, considerados uno de los principales motores de la demanda institucional desde su aprobación.

De acuerdo con datos de SoSoValue, los fondos registraron salidas por u$s2.400 millones durante mayo, seguidas de otros u$s1.000 millones en los primeros dos días de junio.

Este ritmo de retiros reforzó la percepción de un menor apetito institucional por el activo en el corto plazo, aunque no implica necesariamente un abandono estructural de BTC, pero sí sugiere una postura más defensiva por parte de grandes inversores.

El comportamiento de los ETF es observado de cerca por el mercado, ya que sus flujos tienden a amplificar las tendencias del precio spot y las entradas suelen reforzar narrativas de adopción institucional, mientras que las salidas prolongadas suelen interpretarse como señales de cautela en momentos de volatilidad.

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