El riesgo político es uno de los factores que más peso tiene sobre la valuación de los activos argentinos.

En ese contexto, la evolución de la imagen del presidente Javier Milei se convirtió en una variable que el mercado monitorea con la misma atención que los datos de inflación o las reservas del Banco Central.

La última encuesta de AtlasIntel realizada junto a Bloomberg para el informe Latam Pulse registró una mejora de casi cuatro puntos en la aprobación presidencial durante mayo de 2026, ubicándola en casi el 40%, luego de varios meses de deterioro sostenido.

El repunte fue impulsado principalmente por una mejora en las expectativas económicas y una mayor confianza entre sectores independientes del electorado, con una disminución en la preocupación por una posible crisis cambiaria.

Para los analistas del mercado financiero, esta señal llega en un momento clave: la proximidad del ciclo electoral 2027 hace que la aprobación del Gobierno se vuelva una variable cada vez más relevante para los precios de los activos.

Florencia Blanc, Senior Economist de Aldazabal y Cía, resaltó que "la aprobación del Gobierno es uno de los puntos clave que monitorea el mercado y a medida que se acerque el ciclo electoral 2027 su importancia aumentará".

Cómo el capital político de Milei impacta directamente en bonos soberanos y acciones argentinas

Para los especialistas, una mejora en la imagen presidencial actúa como un driver positivo para los activos locales porque reduce el componente político del riesgo país.

Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, destacó que "en la Argentina, el riesgo político pesa mucho sobre las valuaciones, especialmente en bonos soberanos y acciones reguladas"

"Si el mercado percibe que el Gobierno recupera capital político, aumenta la probabilidad de que pueda sostener el rumbo fiscal, avanzar con reformas y administrar mejor los próximos vencimientos de deuda", agregó. 

Ese efecto reduce la prima de riesgo y se traduce habitualmente en mejores precios para los activos argentinos.

La dinámica ya se observó en mayo: el riesgo país cayó por debajo de los 500 puntos básicos al cierre del mes, mientras que los bonos en dólares acumularon un alza de 2,5% mensual.

En ese contexto, el S&P Merval subió un 5,05% en una de las mejores jornadas del año, con los ADRs bancarios liderando las subas: el de Banco Supervielle avanzó casi 10% y el de Banco Macro un 6,8%, borrando buena parte de las pérdidas acumuladas.

Qué condiciones macroeconómicas deben acompañar la mejora de imagen para que los activos sostengan el alza

Los analistas enfatizaron que la mejora de imagen por sí sola no alcanza: debe venir respaldada por datos económicos concretos para que el mercado la valide como una señal duradera.

El principal catalizador –destacó Maquieyra– sería que la inflación continúe bajando en los próximos meses, algo que mejora el humor social, reduce la tensión sobre los ingresos reales y amplía el margen político del Gobierno.

"Si la desinflación se consolida y el BCRA continúa acumulando reservas, el mercado podría empezar a asignarle mayor probabilidad a un escenario de normalización macroeconómica", añadió.

Por otro lado, una encuesta de Atlas Intel también mostró que el Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en -8,1 puntos, todavía en terreno negativo, aunque con una variación positiva respecto al mes anterior que sugiere que el piso podría haberse alcanzado.

Blanc precisó que "una tendencia de la inflación a la baja en los próximos meses y una mejora en la dinámica de la actividad económica impactarían positivamente en su evolución".

El informe de Atlas Intel señaló que el Gobierno logró capitalizar la percepción de orden macroeconómico luego de meses de fuerte ajuste fiscal y tensión social, lo que abre una ventana de oportunidad política si la tendencia se sostiene.

Qué activos tienen más para ganar ante un escenario de menor riesgo político y mejor imagen presidencial

En términos de estrategia de inversión, los analistas coinciden en que una mejora de la imagen presidencial favorece principalmente a los activos de mayor beta dentro del mercado argentino.

Maquieyra apuntó que "en bonos, la parte larga de la curva sigue siendo la que mejor capturaría una compresión adicional del riesgo país, mientras que en acciones los sectores más sensibles al ciclo económico y a la baja del costo de capital podrían liderar la suba". 

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, identificó como preferidos a los Bonares AL30, AL41 y GD46, y también remarcó valor en las Lecap de largo plazo (T30A7 y T15E7) "porque todavía ofrecen tasas atractivas en un escenario de desaceleración inflacionaria".

En acciones, resaltó ver valor en el sector bancario, con Banco Macro, Grupo Financiero Galicia y BBVA Argentina como sus preferidas para quienes quieran capturar el rebote ante mejoras en las condiciones macroeconómicas y financieras.

La clave, según Maquieyra, será que la recuperación de la imagen no sea un rebote político puntual, sino la consecuencia directa de "una inflación más baja, mayor estabilidad cambiaria y continuidad del programa económico", condiciones que el mercado puede verificar mes a mes con datos objetivos.

Juan Manuel Franco, economista Jefe de Grupo SBS, subrayó que "lo mejor para la renta fija soberana en dólares pasa por el tramo largo".

En un año preelectoral, la imagen del Gobierno y la macro seguirán siendo los dos termómetros que el mercado leerá en paralelo para calibrar sus posiciones en bonos y acciones argentinas.

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