Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, confirmó que la administración Trump no impulsará una moneda digital de banco central (CBDC) y descartó de manera definitiva la posibilidad de un "dólar digital".

En su lugar, el Gobierno busca fortalecer la regulación de los activos digitales privados y consolidar a Estados Unidos como un destino líder para la innovación en criptomonedas. 

El motivo por el que la administración Trump sepultó para siempre al dólar digital

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Bessent reiteró que la administración considera que una CBDC permitiría un mayor control estatal sobre las transacciones financieras, generando preocupaciones sobre privacidad y vigilancia. 

"Esta administración ha sido muy clara: no habrá una moneda digital de banco central", subrayó, al tiempo que remarcó que el objetivo es fomentar la innovación a través de activos digitales emitidos por el sector privado, siempre bajo marcos regulatorios claros.

El rechazo a la CBDC se acompaña de un fuerte impulso a iniciativas legislativas que buscan dar certidumbre al mercado cripto.

Bessent instó al Congreso a acelerar la aprobación de la Ley de Claridad (Clarity Act), diseñada para establecer reglas más transparentes para la industria de activos digitales.

Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU, descartó que avancen en la implementación de una CBDC

También destacó el avance del proyecto GENIUS, centrado en la regulación de stablecoins, que ya obtuvo respaldo bipartidista.

Según el funcionario, estas leyes permitirán atraer más actividad "onshore", reduciendo la dependencia de jurisdicciones extranjeras donde la industria opera bajo menor supervisión.

La decisión de descartar una CBDC marca un contraste con otras economías como la Unión Europea o China, que avanzan en proyectos de euro digital y yuan digital.

En Estados Unidos, la estrategia apunta a reforzar la competitividad del sector privado y a consolidar un ecosistema regulado que combine innovación con seguridad jurídica.

La postura favorecería a empresas de criptomonedas y emisores de stablecoins, al tiempo que limita la posibilidad de que el Gobierno compita directamente con el sector privado en la emisión de dinero digital.

El anuncio fue recibido con alivio por parte de la industria cripto, que temía que una CBDC desplazara a stablecoins como Tether (USDT) o USD Coin (USDC)

Según Bessent, "la certidumbre regulatoria es la clave para atraer inversión y garantizar que las empresas de activos digitales operen bajo estándares de transparencia y rendición de cuentas".

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