Telegram anunció un cambio relevante para el ecosistema de The Open Network (TON).
Pavel Durov, fundador y CEO de la aplicación de mensajería, confirmó que la criptomoneda nativa de la red dejará de llamarse TON y adoptará nuevamente el nombre Gram.
La decisión fue comunicada por el empresario a través de una publicación en Telegram, donde detalló que el objetivo es recuperar la identidad original con la que nació el proyecto blockchain hace varios años.
Según detalló, el proceso de transición demandará tres semanas: una vez finalizado, TON será el nombre de la infraestructura blockchain, mientras que Gram identificará exclusivamente al activo digital utilizado dentro del ecosistema.
El ejecutivo sostuvo que el cambio representa una vuelta a los orígenes. Gram era la denominación elegida para la criptomoneda en el primer documento técnico del proyecto cuando todavía estaba bajo el paraguas de Telegram.
La iniciativa forma parte de un plan más amplio denominado "Make TON Great Again", una estrategia compuesta por siete acciones destinadas a fortalecer el desarrollo y la adopción de la red.
¿Cuales son las nuevas medidas del plan Make TON Great Again?
Hasta el momento, Durov reveló algunas de las medidas incluidas en esta hoja de ruta. Entre ellas se encuentra una actualización tecnológica que permitió multiplicar por diez la velocidad de procesamiento de la blockchain.
Durov tambien indicó que los tiempos de liquidación de las operaciones se redujeron a menos de un segundo, al tiempo que las comisiones de transacción disminuyeron de forma significativa.
Otro de los objetivos del plan es otorgarle a Telegram una participación más activa dentro del ecosistema. La compañía buscaría asumir un rol más relevante en la gobernanza de la red y en la validación de transacciones.
El regreso de Gram también tiene un fuerte componente histórico. Cuando Telegram lanzó su iniciativa blockchain en 2018, el proyecto se llamaba Telegram Open Network y la criptomoneda diseñada para operar dentro de ese entorno era precisamente Gram.
Sin embargo, la propuesta enfrentó problemas regulatorios en los Estados Unidos: en 2020, tras una disputa con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), Telegram decidió abandonar oficialmente el desarrollo de la red.
La autoridad estadounidense concluyó que la venta de los tokens constituía una oferta de valores no registrada, algo que obligó a la empresa a frenar la distribución de los activos digitales y afrontar reclamos de inversores.
A pesar de la salida de Telegram, la comunidad de desarrolladores aún trabajan sobre el proyecto bajo una estructura independiente. Desde entonces, The Open Network logró consolidarse como una de las blockchains más vinculadas al ecosistema de Telegram y ahora busca reforzar esa identidad con el nombre Gram para su criptomoneda.