El debate sobre la velocidad de la estabilización monetaria y las reformas de fondo que requiere el aparato productivo doméstico sumó un capítulo de alto impacto técnico en los despachos de la City porteña.

El exministro de Economía, Domingo Cavallo, analizó en profundidad el rumbo del programa que ejecuta la administración del presidente Javier Milei y reveló cuáles son, según su criterio, las dos condiciones indispensables que deben confluir para consolidar la desaceleración de los precios y poner en marcha un proceso de reactivación económica sustentable en el mediano plazo.

La mirada del economista genera fuerte expectativa entre los operadores de bolsa y los directivos de corporaciones porque apunta directamente a las variables que manejan cotidianamente el Palacio de Hacienda y el Banco Central (BCRA).

Cavallo advirtió que la actual Pax Cambiaria y la desaceleración del índice de precios al consumidor demandan una recalibración fina de los instrumentos monetarios para evitar que la apreciación del tipo de cambio oficial afecte las reservas internacionales.

El fin del "crawling peg" del 2% y el nuevo régimen de devaluación

La primera condición estructural que planteó Cavallo se concentra sobre la política de devaluación mensual programada que aplica la autoridad monetaria.

El analista sostuvo que el esquema actual de microdevaluaciones diarias (crawling peg) a un ritmo del 2% mensual ya cumplió su ciclo útil como ancla inflacionaria y debe dar paso a una flexibilización controlada.

La mecánica técnica sugerida por el exjefe de Hacienda se desglosa bajo los siguientes ejes operativos:

Tasas de interés positivas y el desarme del cepo cambiario

El segundo requisito mandatorio detallado por Cavallo se enfoca en la ingeniería financiera de los rendimientos de la deuda y la unificación definitiva de los mostradores cambiarios.

El economista remarcó que el desarme del cepo -una de las metas centrales de la Casa Rosada- no puede concretarse de forma segura si la tasa de interés de referencia permanece en terreno negativo frente a los precios al consumidor.

Para lograr una reactivación real que detenga el freno de la actividad económica, Cavallo señala que el Gobierno debe convalidar tasas de interés reales positivas.

Esta variable resulta clave para que los bancos y los grandes fondos institucionales encuentren incentivos suficientes para mantener sus carteras invertidas en moneda local, evitando que los excedentes de pesos migren de golpe hacia las cotizaciones financieras del dólar (CCL y MEP) ante el primer amago de flexibilización regulatoria.

Según su análisis, solo cuando el rendimiento del peso supere la inflación y se unifiquen los mercados de cambios, las empresas contarán con la previsibilidad necesaria para destrabar planes de inversión de largo plazo.

Para Cavallo, el equilibrio entre el costo del dinero y la velocidad de devaluación oficial determinará si el programa económico de Javier Milei logra el puente técnico necesario para pasar de la etapa de ordenamiento fiscal a un ciclo de crecimiento genuino dentro del circuito de negocios actual.

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