El ecosistema fintech en Iberoamérica supera las 6.000 empresas activas, según estimaciones de las cámaras nacionales que integran la Alianza Fintech Iberoamérica, organización sin fines de lucro fundada en 2017 que reúne a cámaras y asociaciones de tecnología financiera de la región.

De ese universo total, 2.709 están formalmente asociadas, lo que equivale a una tasa de representación del 37% del ecosistema regional.

El dato proviene de un próximo estudio elaborado con información levantada en octubre de 2025, según confirmó Erick Chacón, presidente de la Asociación Fintech de El Salvador y líder del Instituto Fintech, entidad académica y de investigación adscrita a la organización.

El sector fintech concentró el 61% de la inversión total de venture capital en la región durante 2024, frente al 43% reportado en el informe previo del BID, con mercados como la Argentina, Colombia y Perú registrando incrementos en la captación de capital, confirmando la relevancia estructural del sector.

"Estamos entrando en una etapa de maduración. El ecosistema sigue creciendo, pero hay un trabajo enorme para que las asociaciones logren la afiliación del 100% de las empresas que operan", precisó Chacón.

Con 38 unicornios a mediados de 2025 —empresas privadas valoradas en más de u$s1.000 millones—, América Latina emerge como un polo de innovación digital e inclusión, con Brasil concentrando más de la mitad seguido por México, Chile, Colombia y Argentina.

Cómo se construyó el número de 6.000: datos de cámaras nacionales, no de registros centralizados

El número de 6.000 empresas no proviene de un registro centralizado ni de un relevamiento oficial con metodología uniforme, sino de la agregación de percepciones y directorios que cada cámara nacional maneja sobre su propio mercado.

"Los datos de las cámaras tienen una clara percepción del mercado. Este número, si bien es estimado, es muy cercano a la realidad por ese contacto directo que tienen las cámaras del ecosistema", detalló Chacón.

La brecha entre el universo total y la membresía activa se explica porque los ecosistemas fintech están en etapas tempranas donde la agremiación no siempre es valorada como herramienta estratégica.

La Alianza Fintech Iberoamérica es una corporación sin fines de lucro que reúne a cámaras y asociaciones fintech de Iberoamérica para promover el desarrollo del ecosistema de tecnologías financieras, con el objetivo de fortalecer la industria mediante la colaboración entre sus miembros, fomentar regulaciones favorables, desarrollar investigaciones y estimular la inclusión financiera.

Chacón apuntó también a una resistencia cultural dentro del propio sector: los fundadores de startups fintech, especialmente los más jóvenes, tienden a no valorar la agremiación como una herramienta estratégica.

"El mayor problema es la resistencia de algunos fundadores que no le dan mucho valor a agremiarse. Como gremio somos más fuertes y podemos hacer mejores cosas", indicó. El 41% de las fintech identificó la escalabilidad como su principal reto en el último estudio del BID, mientras que la regulación continúa siendo un factor crítico: en 2024, solo el 38% de las empresas consideraba que el marco normativo era adecuado.

Crecimiento neto del 8,5% en membresía: quiénes crecieron y por qué Brasil, España y Paraguay bajaron

A pesar de la brecha de representación, las empresas asociadas crecieron de 2.596 a 2.709 entre 2024 y 2025, un incremento neto de 203 compañías que representa una variación de 8,5%.

El resultado es positivo en términos absolutos, aunque matizado por el comportamiento dispar entre mercados: Brasil, España y Paraguay reportaron bajas en su membresía, principalmente por depuraciones internas y la salida de empresas extranjeras o startups que cesaron operaciones.

Brasil, el mayor ecosistema de la región con una estimación de 1.728 empresas activas, pasó de reportar 701 miembros asociados a 570, una caída que Chacón atribuye a una limpieza deliberada de la base de datos, no a un retroceso del sector.

"Lo que vemos es madurez de las asociaciones en tomar decisiones de depuración", indicó.

La asociación salvadoreña también realizó una depuración en diciembre, retirando 15 empresas que habían cesado operaciones o abandonado el mercado local.

La estructura gremial de la Alianza quedó renovada con Roberto Vargas Buendía de la Asociación Fintech del Perú como presidente, Rodolfo Grela de la Cámara Uruguaya de Fintech como vicepresidente, y la coordinación regional en manos de Matías Fermín de la Cámara Argentina Fintech.

Pagos digitales lidera el ranking y la tecnología fintech de Brasil salta al segundo lugar con una reclasificación masiva

En el ranking de categorías, pagos digitales mantiene el primer lugar con cerca de 591 empresas reportadas, consolidando su posición como el segmento más denso del ecosistema iberoamericano.

Uno de los movimientos más relevantes del nuevo reporte es el salto de la categoría tecnología fintech al segundo lugar: pasó de 41 a 251 empresas reportadas por Brasil en un solo ciclo, gracias a una reclasificación masiva ejecutada por ese país que trasladó un volumen importante de sus miembros hacia esa categoría.

Este movimiento desplazó a activos digitales del tercer al cuarto lugar, con 153 empresas clasificadas en esa vertical.

Chacón aclaró que el cambio no refleja una contracción real del segmento de activos digitales, sino que responde a que Brasil previamente no utilizaba la clasificación propuesta por la alianza y, al adoptarla, generó ese drástico cambio estadístico.

Crédito digital quedó en tercera posición, por debajo de la nueva distribución sectorial.

"Yo espero que activos digitales supere a crédito digital ya este año o el próximo", precisó Chacón, anticipando que en el estudio de 2026 esa vertical podría recuperar posiciones conforme más cámaras actualicen su clasificación.

Activos digitales: Chile creció de 2 a 14 empresas, Guatemala sumó 7 desde cero y MiCA redujo a España

A nivel de países, la vertical de activos digitales mostró movimientos significativos en el nuevo reporte. Chile pasó de 2 a 14 empresas reportadas en esa categoría; Guatemala, que en el estudio anterior no registraba ninguna, incorporó 7 en el nuevo relevamiento; y México también mostró señales de actividad creciente en el segmento.

En contraste, España redujo su reporte de 20 a 10 empresas, tendencia que Chacón vincula directamente al impacto del marco regulatorio MiCA (Markets in Crypto-Assets), que ha llevado a algunas compañías a salir del mercado o a no renovar su membresía.

La regulación de activos digitales en la región avanza de forma heterogénea: Brasil entró en vigor su régimen de autorización para proveedores de servicios de activos virtuales; México consolidó su marco desde la Ley Fintech de 2018; y El Salvador opera bajo la Ley de Activos Digitales, que no solo reconoce la función calificadora y certificadora sino que la exige como condición de acceso al mercado.

El Salvador, por ejemplo, no había incorporado aún su conteo local al consolidado regional al momento del levantamiento de datos, lo que indica que los números de la vertical de activos digitales podrían ser aún más altos de lo que refleja el informe.

El Salvador lidera en densidad fintech por habitante y el Instituto Fintech se establece en San Salvador

Entre los hallazgos del estudio destaca que El Salvador registra la mayor densidad de empresas fintech por millón de habitantes de toda Iberoamérica, una métrica que posiciona al país como un ecosistema de alta concentración relativa pese a su tamaño de mercado.

En términos de densidad asociativa —empresas afiliadas a cámara por habitante— el país ocupa el tercer lugar, superado únicamente por Paraguay.

El Salvador se posiciona como líder en América Latina en la democratización de inversiones gracias al uso de activos digitales tokenizados, con plataformas como Bitfinex Securities que permiten invertir desde un dólar en bonos del Tesoro, fondos y otros productos financieros bajo un marco legal innovador.

Entre 2024 y 2026, más de 29 emisiones de activos digitales fueron autorizadas por la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD), con la mayor actividad concentrada en 2025 con 21 emisiones autorizadas, confirmando al país como un laboratorio regional para la tokenización de activos reales.

El Instituto Fintech, la entidad académica y de investigación adscrita a la Alianza, se encuentra próximo a establecerse en San Salvador, un movimiento que refuerza la apuesta del país por convertirse en el centro académico de referencia del ecosistema fintech iberoamericano.

La Alianza Fintech Iberoamérica fue elegida con Argentina en la presidencia en sus inicios y evolucionó hasta integrar cámaras de 17 países miembros, con una trayectoria que incluye la publicación de estudios regionales, la firma de alianzas estratégicas internacionales y la cooperación activa con gobiernos y organismos multilaterales.

El giro regulatorio: del impulso a leyes generales hacia Open Finance, pagos instantáneos y tokenización

En el plano normativo, Chacón describió un cambio de estrategia a nivel regional: el abandono del impulso a leyes fintech integrales en favor de legislaciones sectoriales específicas.

La decisión no es unilateral de la alianza: refleja una percepción compartida con organismos multilaterales, con quienes la organización ha coincidido en posición en reuniones recientes.

El diagnóstico es que los proyectos de ley fintech de alcance general han encontrado demasiada resistencia en los congresos de la región y difícilmente avanzarán en el corto plazo. Las tres prioridades de la Alianza son ahora concretas y acotadas: Open Finance, pagos instantáneos y tokenización de activos.

Los pagos en tiempo real son una tendencia global que está rediseñando las finanzas en América Latina: el 40% de las fintech de pagos proyecta que las stablecoins serán la tecnología de mayor crecimiento, especialmente para pagos B2B, en un contexto donde el estándar 2026 exige liquidación instantánea.

La tokenización, en particular, aparece como la apuesta de mayor tracción para los próximos años, en línea con iniciativas legislativas que avanzan en varios países de la región y con el interés creciente del sector privado en ese segmento.

El crecimiento del 8,5% en membresía, sumado a la revitalización de la inversión en fintech que Chacón describe para 2025 y 2026, configura un ecosistema que avanza hacia su consolidación con tres tareas pendientes: ampliar la representación gremial, completar los marcos regulatorios sectoriales y lograr que las empresas que operan fuera de las cámaras entiendan el valor estratégico de participar en ellas.

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