Los activos financieros argentinos registraron una jornada de marcadas subas tanto en la plaza bursátil local como en los mercados del exterior, acoplándose al clima de recuperación que exhibieron las principales bolsas de referencia internacional.

El impulso generalizado estuvo apuntalado de forma directa por la presentación de balances corporativos con resultados positivos en las grandes compañías tecnológicas de Wall Street, sumado a una estabilización de las variables geopolíticas tras registrarse una situación de menor tensión en el Estrecho de Ormuz, factor que quitó presión sobre las cotizaciones globales.

En ese contexto, las acciones y los títulos públicos de deuda soberana en dólares encontraron una demanda firme que les permitió revertir las correcciones de las ruedas previas. Para los operadores de la City porteña, el movimiento refleja cómo el componente externo continúa dictando el ritmo diario de los flujos de capital, aliviando de forma temporal las presiones cambiarias y mejorando las valuaciones de las compañías locales con cotización internacional.

El desempeño de las acciones y el rebote en Nueva York

La cotización de las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs) mostró una clara tendencia alcista, registrando avances generalizados que treparon hasta el 3,3%. El panel de instrumentos líderes estuvo encabezado por los papeles de los sectores vinculados a la producción energética y los servicios.

Dentro de los activos con mejor desempeño en la plaza extranjera se destacaron las siguientes variaciones:

Por su parte, el panel líder de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires reflejó de forma simétrica este comportamiento. El índice S&P Merval avanzó un 1,9% para ubicarse en las 2.842.338,140 unidades.

En el mercado local, las empresas energéticas también comandaron las ganancias diarias, registrándose subas del 3,7% en YPF, del 2,2% en Pampa Energía y del 1,4% en los papeles de Edenor.

Bonos soberanos y una nueva marca para el riesgo país

En el segmento de la renta fija, los títulos públicos soberanos denominados en moneda dura operaron con signos positivos en sus distintos tramos de vencimiento. Este avance en las paridades de los Globales y Bonares permitió una nueva compresión en el diferencial de tasas que afronta la deuda pública argentina en los mercados internacionales.

A raíz de la mejora en los precios de los bonos, el riesgo país que elabora la banca privada JP Morgan experimentó una baja y se ubicó cerca de la zona de los 520 puntos básicos. La estabilidad de este indicador es seguida de cerca por los directores financieros de las grandes corporaciones locales, ya que de su compresión estructural depende el abaratamiento del costo de financiamiento para proyectos privados en el territorio nacional.

Al igual que ocurre cuando se analizan los parámetros obligatorios para acceder a líneas de financiamiento comercial limpio en el sector corporativo, la regularidad en las cotizaciones hard dollar y la baja de la sobretasa soberana actúan como las llaves básicas indispensables para recomponer el perfil crediticio institucional frente a los grandes fondos de inversión globales.

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