La lucha global contra el cibercrimen financiero y las redes transnacionales de lavado de dinero alcanzó un nuevo punto con la culminación de la denominada Operación Frontier III.

El operativo culminó con 3.018 arrestos y la incautación de u$s161 millones en activos ilícitos, tras un despliegue internacional que se extendió entre el 10 de marzo y el 7 de mayo de 2026.

Cómo 10 países desmantelaron una red de estafas de u$s752 millones

La iniciativa, coordinada por Singapur junto a nueve jurisdicciones, desmanteló redes de fraude transfronterizo que ocasionaron pérdidas estimadas en u$s752 millones. La ofensiva involucró a más de 3.200 agentes de países como:

El objetivo fue atacar estafas de comercio electrónico, fraudes laborales, esquemas de inversión y suplantación de identidad, modalidades que en conjunto afectaron a más de 138.000 víctimas.

En Hong Kong se registraron las mayores pérdidas, con u$s319 millones reportados y 870 personas detenidas, mientras que en Singapur se investigó a más de 1.000 individuos vinculados a 3.000 casos que generaron pérdidas por u$s54,7 millones

El operativo permitió congelar cerca de 102.000 cuentas bancarias contaminadas por actividades fraudulentas, lo que derivó en la recuperación de u$s161 millones en fondos ilícitos, incluidos activos en criptomonedas. En Singapur, por ejemplo, se incautaron u$s27,5 millones tras el bloqueo de 2.315 cuentas.

Desmantelan estafa de u$s752 millones que afectó a más de 3.000 víctimas en todo el mundo

Uno de los episodios más resonantes fue el de un director ejecutivo de Singapur que perdió u$s36,3 millones tras ser engañado mediante una llamada falsa de WhatsApp, en la que un estafador se hizo pasar por un alto funcionario. Este caso expuso la sofisticación de las técnicas de ingeniería social utilizadas por las redes criminales. 

La Operación Frontier III refleja cómo las redes de fraude combinan cuentas corporativas, intermediarios, mulas de dinero y billeteras cripto para dispersar fondos y dificultar su rastreo.

El operativo marca un precedente en la cooperación internacional contra delitos financieros, al integrar esfuerzos de Asia, América y nuevas jurisdicciones como Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos.

Argentina, aunque no participó directamente en Frontier III, mantiene acuerdos de cooperación con Interpol y Europol en materia de cibercrimen. En 2024, por ejemplo, se sumó al Convenio de Budapest sobre Ciberdelito, lo que la habilita a colaborar en investigaciones transfronterizas de este tipo.

"Los atacantes mantienen una operación dinámica y altamente adaptable: modifican objetivos y timing, pero no retroceden", sostuvo Omer Dembinsky, Data Research Manager de Check Point Software Technologies.

"A medida que la inteligencia artificial generativa se incorpora a flujos cotidianos de trabajo, las organizaciones deben asumir que el riesgo cibernético es permanente y reforzar estrategias de prevención, gobierno y seguridad impulsada por IA, capaces de detener amenazas antes de que generen impacto", añadió.

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