La plataforma de música online Spotify acordó con las discográficas más importantes del mundo el desarrollo de productos responsables de inteligencia artificial (IA) controlados por artistas, que podrán obtener ingresos gracias a ellos.
La alianza incluye a las tres discográficas dominantes —Sony Music, Universal Music y Warner Music—, así como al sello francés Believe, según el comunicado conjunto publicado en octubre de 2025. Luego del anuncio, los papeles de Spotify saltaron hasta 16% para luego continuar con un avance en torno al 12%.
El acuerdo incluye proporcionar a artistas y sellos discográficos herramientas de IA que les permitan subir su propio contenido dentro de un marco predefinido y obtener una compensación económica por ello.
El mensaje de Spotify es claro: no se trata de dejar que la IA invente música al libre albedrío, sino de que la tecnología sirva para ampliar, conectar y valorizar el talento humano.
El acuerdo llega en un momento en que la industria musical enfrenta una presión creciente: miles de canciones generadas con IA se publican diariamente en plataformas de streaming sin control, sin atribución y sin compensación para los creadores.
Si la industria se mantiene al margen, "la innovación en IA se desarrollará en otros lugares, sin derechos, sin consentimiento y sin compensación", advirtió la empresa en su comunicado oficial.
El problema que motivó la alianza: la "basura de IA" inunda las plataformas de streaming
El auge de las herramientas de IA generativa avivó el debate sobre el papel de la tecnología en la música, al tiempo que generó el temor a la llamada "bazofia de IA": contenidos generados automáticamente, de baja calidad y producidos en masa, con grupos ficticios que se hacen pasar por artistas reales.
El fenómeno tiene una escala difícil de ignorar: la plataforma Deezer declaró que cada día se publican unas 30.000 nuevas canciones generadas por IA en los servicios de streaming globales.
El contenido de IA se genera frecuentemente a partir de plataformas como Suno o Udio, cuyos modelos se entrenan con canciones existentes cuyos autores e intérpretes no reciben compensación alguna.
Los grandes sellos discográficos —Universal, Sony Music Entertainment y Warner Records— demandaron previamente a Udio y Suno por infracción de derechos de autor, al alegar que canciones generadas por IA se parecían demasiado a clásicos de su catálogo como "My Way" de Frank Sinatra y "My Girl" de The Temptations.
A pesar de las numerosas demandas para regular estas prácticas, aún no existe jurisprudencia consolidada al respecto, algo que deja a los artistas en una situación de alta vulnerabilidad.
Ese vacío legal fue precisamente lo que aceleró la negociación entre Spotify y las discográficas: en lugar de esperar a que los tribunales definan el marco, optaron por construirlo ellos mismos.
Qué propone el acuerdo: herramientas controladas por artistas con derechos y compensación asegurados
Spotify anunció una alianza con Sony Music Group, Universal Music Group, Warner Music Group, Merlin y Believe para cocrear herramientas de IA bajo principios de "artista primero", donde la tecnología sirve para potenciar el talento humano y no para reemplazarlo.
La propuesta concreta incluye dos ejes. El primero es operativo: los artistas y sellos podrán subir su propio contenido de IA dentro de un marco predefinido y obtener una retribución económica por los usos derivados.
El segundo es tecnológico: la estrategia incluye un sistema de etiquetado DDEX (Digital Data Exchange) para identificar cuándo una canción ha sido creada total o parcialmente con IA, comparable al etiquetado nutricional de los alimentos.
Spotify comenzó la construcción de un laboratorio de investigación en IA generativa, con un equipo especializado en el desarrollo de productos que reflejen los principios de transparencia, consentimiento y retribución justa.
La plataforma también ofrecerá a autores, intérpretes o titulares de derechos de autor la opción de excluirse del programa si no desean participar, preservando el control individual sobre sus obras.
Este sistema de opt-out es uno de los puntos más valorados por los representantes de artistas, que históricamente desconfiaron de iniciativas tecnológicas que no incluían esa salvaguarda.
Universal Music y Udio: la plataforma de creación musical que complementa el acuerdo con Spotify
Paralelo al acuerdo con Spotify, Universal Music Group dio un paso adicional con una alianza propia que va más lejos en la dimensión creativa.
Las dos empresas acordaron lanzar en 2026 una nueva plataforma de creación musical impulsada por IA que permitirá a los usuarios remezclar y mezclar sus canciones favoritas con IA, y posiblemente crear nueva música con el estilo distintivo de un artista.
Los artistas de Universal —entre los que figuran Taylor Swift, Kendrick Lamar, Ariana Grande y Billie Eilish— podrán autorizar el uso de su música dentro del sistema, y recibirán una compensación económica por ese uso.
El mecanismo tiene límites deliberados: las creaciones impulsadas por IA no podrán descargarse, y las canciones generadas con IA en Udio estarán "controladas dentro de un jardín amurallado" como parte de la transición al nuevo servicio.
Universal y Udio afirmaron haber alcanzado "un acuerdo legal compensatorio", así como nuevos acuerdos de licencia para música grabada y edición que "proporcionarán más oportunidades de ingresos a artistas y compositores".
Los términos financieros no fueron revelados públicamente, pero el acuerdo representa la primera reconciliación formal entre una discográfica de ese nivel y una empresa de IA generativa de música, luego de años de tensión legal y denuncias cruzadas.
Verified by Spotify: el sello verde que separa la música humana de la generada por IA
Spotify anunció el lanzamiento de un nuevo sello de "Verified by Spotify" para ayudar a los oyentes a identificar artistas humanos auténticos en un catálogo cada vez más inundado de música generada por inteligencia artificial.
El badge consiste en un check verde junto al texto "Verified by Spotify" y aparecerá en los perfiles de artistas y en los resultados de búsqueda.
En el lanzamiento, más del 99% de los artistas que los usuarios buscan activamente serán verificados, la mayoría independientes, representando un mix amplio de géneros, etapas de carrera y regiones.
El sistema se apoya directamente en el etiquetado DDEX acordado con los sellos: si la canción tiene etiqueta DDEX de contenido generado por IA, el perfil no recibirá el check de verificación.
Este paso puede compararse con el etiquetado nutricional en los alimentos: si los consumidores tienen derecho a saber qué ingredientes hay en lo que comen, también merecen saber si la canción que escuchan fue compuesta por una persona, una máquina o una combinación de ambas.
Los artistas también podrán identificar usos no autorizados o derivados que puedan requerir compensación, convirtiendo el sistema en una herramienta tanto de transparencia para el oyente como de protección legal para el creador.
El negocio detrás de la IA: cómo Spotify monetiza la tecnología sin sacrificar a los artistas
La alianza no es solo un gesto ético: tiene una lógica de negocio concreta para Spotify.
La plataforma pagó más de USD 11.000 millones a la industria musical en 2025, el mayor pago anual a creadores musicales de la historia, mientras alcanzó 751 millones de usuarios activos mensuales y 290 millones de suscriptores premium.
La compañía continúa mejorando la experiencia del usuario con funciones impulsadas por IA, incluyendo Taste Profile, Prompted Playlist, About the Song y SongDNA, todas orientadas a personalizar la experiencia de escucha.
La compañía ya había experimentado con funcionalidades de IA como el DJ personalizado que mezcla canciones adaptadas al gusto del usuario, o los prompts para generar playlists; sin embargo, el nuevo esfuerzo apunta más al ámbito creativo profesional.
El ingreso al terreno de la IA generativa con un marco ético y de derechos establecido le permite a Spotify diferenciarse de competidores que evitan pronunciarse sobre el uso de la IA en sus catálogos.
Spotify fue claro al expresar su postura: "Los derechos de los músicos importan. El copyright es esencial", marcando una línea roja en un sector donde ciertas voces tecnológicas promueven eliminar el concepto de propiedad intelectual.
Para los inversores, esto representa un doble valor: una empresa que protege sus relaciones con los proveedores de contenido más importantes del mundo mientras desarrolla la tecnología que podría expandir significativamente sus márgenes.
Paso a paso: cómo invertir en Spotify desde Argentina mediante CEDEARs
Los argentinos pueden invertir en Spotify a través de los CEDEARs (Certificados de Depósito Argentinos) que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires bajo el ticker SPOT, algo que permite operar en pesos con cobertura cambiaria implícita.
El primer paso es abrir una cuenta comitente en un bróker local habilitado por la CNV (Comisión Nacional de Valores): plataformas como InvertirOnline, Balanz, PPI o Criteria permiten hacerlo de forma 100% digital, sin costo de apertura ni mantenimiento.
Una vez acreditados los fondos —en pesos o dólares—, se busca el ticker SPOT en la sección de CEDEARs de la plataforma elegida y se coloca la orden de compra indicando la cantidad de certificados deseada.
El precio del CEDEAR en pesos replica la cotización de la acción en el NYSE ajustada por el tipo de cambio implícito (alineado al dólar MEP o dólar CEDEAR), por lo que quien compra en pesos queda cubierto ante una eventual devaluación.
El consenso de analistas de Allaria mantiene una mirada positiva sobre el CEDEAR de Spotify, respaldada por la mejora de rentabilidad, la generación de flujo de caja y la expansión continua de la base de usuarios premium.
Para quienes buscan mayor sofisticación, también existe la opción de operar directamente desde un broker internacional —como Interactive Brokers— comprando la acción SPOT en el NYSE en dólares, aunque ese camino implica mayores requisitos regulatorios y la obligación de declarar los activos ante la AFIP como tenencias en el exterior.