Mientras en los mercados desarrollados las criptomonedas siguen moviéndose al ritmo de la Reserva Federal, la inflación y la liquidez global, en Argentina funcionan como refugio frente a la inestabilidad económica.
Un estudio de Crypto Finance, compañía del grupo Deutsche Börse Group, detectó que el país se convirtió en una excepción dentro del ecosistema cripto global.
La inflación persistente, la volatilidad del peso y las restricciones cambiarias empujaron a millones de usuarios a incorporar activos digitales a su vida financiera cotidiana y aceleraron la adopción, sobre todo de stablecoins.
"En la mayoría de los mercados, la actividad cripto acompaña el comportamiento de los activos tradicionales e incluso suele anticiparlos. En Argentina pasa algo distinto: cuando empeoran las condiciones económicas, aumenta el uso de criptomonedas", explicó Stijn Vander Straeten, CEO de Crypto Finance Group.
Según el ejecutivo, los períodos de mayor tensión -suba de expectativas de inflación, depreciación del peso o mayores restricciones para acceder a divisas- suelen coincidir con saltos en la demanda de stablecoins y con un aumento en los volúmenes operados dentro del ecosistema cripto.
La infraestructura también cambia
El crecimiento del uso de activos digitales en Argentina también está empujando una transformación en la infraestructura financiera que sostiene al sector.
Con más usuarios y mayores volúmenes operados, las empresas cripto comenzaron a enfocarse en soluciones más robustas y orientadas al mundo institucional.
El objetivo ya no es solo facilitar la compra y venta de criptomonedas, sino ofrecer servicios capaces de operar a escala y bajo estándares similares a los del sistema financiero tradicional.
"A medida que el uso escala, la resiliencia y confiabilidad de la infraestructura subyacente se vuelven críticas. Se necesitan soluciones de custodia seguras para proteger los crecientes volúmenes de activos digitales y mitigar los riesgos operativos y de contraparte", explicó Vander Straeten.
Y agregó: "Al mismo tiempo, los activos digitales como las stablecoins requieren una infraestructura robusta, que incluya pools de liquidez profundos, gestión transparente de reservas y mecanismos de redención confiables para mantener la confianza de los usuarios a escala".
Desde Crypto Finance definen este proceso como el avance hacia una "cripto de grado institucional", donde la seguridad operativa y la confiabilidad pasan a ser tan importantes como la tecnología misma.
La compañía, especializada en custodia, trading, tokenización y liquidación de activos digitales, busca posicionarse como proveedor de infraestructura para entidades financieras que quieran incorporar servicios cripto de manera regulada y segura.
La compañía ya trabaja en acuerdos con instituciones financieras de Argentina y Brasil como parte de su estrategia de crecimiento en América Latina.