Luego de que se conoció que América Latina quiere convertirse en uno de los líderes de este rubro, las compañías dedicadas a la minería de Bitcoin (BTC) están atravesando una transformación estratégica que podría redefinir su rol dentro de la economía digital.
Según una nueva investigación de la firma de análisis Bernstein, estas empresas están emergiendo como actores clave en la cadena de suministro de infraestructura para inteligencia artificial (IA), gracias a un activo cada vez más escaso: el acceso a energía y centros de datos conectados a la red eléctrica.
El nuevo rol de las mineras
Los analistas Gautam Chhugani, Mahika Sapra, Sanskar Chindalia y Harsh Misra estimaron que las mineras de Bitcoin que cotizan en bolsa controlan más de 27 gigavatios (GW) de capacidad energética planificada.
Además, ya anunciaron acuerdos vinculados al negocio de IA por más de u$s90.000 millones, que cubren aproximadamente 3,7 GW junto a hiperescaladores tecnológicos, proveedores de "neocloud" y fabricantes de chips.
El auge global de la inteligencia artificial está acelerando la demanda de centros de datos capaces de alimentar modelos cada vez más complejos y consumidores de energía.
En ese contexto, Bernstein sostuvo que el principal obstáculo para expandir la infraestructura de IA ya no son los chips, sino el acceso a electricidad disponible.
De Bitcoin a la inteligencia artificial
La reconversión del sector también respondió a un cambio económico profundo dentro del negocio de las criptomonedas.
El halving de Bitcoin de 2024 redujo a la mitad las recompensas que reciben los mineros por validar bloques, presionando sus márgenes de rentabilidad y obligándolos a buscar nuevas fuentes de ingresos.
Como resultado, varias compañías comenzaron a diversificarse hacia servicios de computación de alto rendimiento (HPC) y hosting de centros de datos orientados a IA.
Uno de los casos destacados es Soluna Holdings, que reportó un incremento del 58% en sus ingresos durante el primer trimestre del año, impulsado principalmente por su negocio de alojamiento de centros de datos. La minería de criptomonedas pasó a representar una porción menor de sus ventas totales.
Bernstein también destacó a IREN como una de las firmas mejor posicionadas para capitalizar esta transición, luego de que la compañía fortaleciera su perfil en infraestructura de IA tras firmar acuerdos multimillonarios con Microsoft.
El fenómeno marcó un cambio de paradigma para una industria históricamente asociada exclusivamente al ecosistema cripto.
Ahora, las mineras buscan aprovechar su capacidad energética y sus activos inmobiliarios para insertarse en una de las industrias más dinámicas del momento: la inteligencia artificial.