Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, presentó una propuesta que podría redefinir la seguridad de toda la red: usar inteligencia artificial para verificar matemáticamente que el código funcione como debe, antes de que un hacker encuentre la falla.

El planteo parte de una premisa directa: todo programa es, en el fondo, un objeto matemático, y si se lo trata así, se pueden construir pruebas automáticas que demuestren que ese código cumple con reglas específicas de seguridad.

En un ecosistema donde los contratos inteligentes manejan millones de dólares y no se pueden modificar una vez publicados, esa capacidad cambia las reglas del juego.

Buterin conectó esta técnica (llamada verificación formal) con áreas críticas de Ethereum:

El rol de la IA es central. Según Buterin, los modelos actuales ya pueden escribir código y producir pruebas formales al mismo tiempo, lo que vuelve viables procesos que antes eran demasiado caros o directamente imposibles.

Mencionó herramientas como Claude, Deepseek 4 Pro y Leanstral (un modelo de código abierto especializado) como opciones para empezar.

Cómo funciona el sistema de verificación propuesto por Buterin

El esquema funciona así: se genera una versión del software optimizada para velocidad y otra pensada para que los humanos la entiendan, mientras una prueba matemática demuestra que ambas son equivalentes. La IA se encarga de escribir tanto el código como las demostraciones, y el usuario solo necesita verificar una vez que todo sea correcto.

Buterin fue claro con las limitaciones. Admitió que la verificación formal no es infalible: se puede olvidar demostrar la propiedad más importante, asumir condiciones que en la práctica no se cumplen, o verificar solo una parte del sistema mientras el resto queda expuesto.

También recordó fallos históricos en software que había sido verificado, como problemas en compiladores de C y vulnerabilidades reportadas en 2026 en herramientas de Cryspen.

"La corrección demostrable no prueba, en el sentido humano más amplio, que un software sea correcto o seguro", advirtió. Lo que sí puede hacer, aclaró, es comparar versiones redundantes de las intenciones del desarrollador y verificar si son compatibles: una forma muy potente de reducir la ambigüedad, aunque no de eliminarla por completo.

La visión de Buterin para el futuro de la seguridad en blockchain

Su visión de futuro apunta a dividir el software entre "bordes inseguros" (con permisos limitados y en entornos aislados) y un "núcleo seguro" que concentre las funciones críticas. Ese núcleo debería ser pequeño, auditable y protegido con herramientas formales.

En esa categoría ubicó al propio Ethereum, partes del kernel de los sistemas operativos, piezas de hardware e infraestructura del Internet de las Cosas (IoT).

El cierre de Buterin fue contundente: si internet quiere mantener un modelo de seguridad que no dependa de confiar ciegamente en unas pocas organizaciones, va a necesitar código verificable incluso frente a atacantes potenciados por IA. Y la verificación formal asistida por inteligencia artificial es, según él, el camino más serio para lograrlo.

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