Bradesco, el mayor banco privado de Brasil, confirmó que está armando un servicio para custodiar bitcoin, stablecoins y activos tokenizados. Es la primera vez que una entidad financiera de ese peso en la región da un paso tan concreto hacia el mundo cripto.
El anuncio lo hizo Renata Petrovic, jefa de innovación del banco, durante el evento Blockchain.Rio 2026. Según la ejecutiva, el proyecto busca cubrir "todo el espectro" de los activos digitales y llega después de más de diez años de investigación interna.
Para que el servicio funcione dentro de la ley, Bradesco sumó herramientas de Chainalysis que permiten rastrear el origen y destino de cada operación.
Ese monitoreo es fundamental para cumplir con la Regla de Viaje (Travel Rule), la normativa internacional que obliga a identificar a las dos partes de cualquier transferencia digital.
El banco también cerró una alianza con un socio tecnológico (cuyo nombre todavía no trascendió) para desarrollar la infraestructura necesaria.
Pero el lanzamiento no depende solo de Bradesco. Todo está atado a lo que pase con la regulación en Brasil, que hoy atraviesa un momento caliente.
El Banco Central brasileño aprieta contra las stablecoins extranjeras
El Banco Central brasileño ya le pidió al Congreso que prohíba o limite con fuerza las stablecoins de emisores extranjeros sin supervisión local, como Tether (USDT) y Circle (USDC). También bloqueó el uso de bitcoin y cualquier cripto en el sistema de pagos internacionales eFX.
En ese escenario, la jugada de Bradesco cobra otro valor: si las stablecoins extranjeras terminan vetadas, el banco ya tendría lista una alternativa regulada para ofrecer al mercado.
La última palabra la tiene el Congreso, que deberá decidir si Brasil va hacia una prohibición total o adopta un modelo de autorización estricta al estilo de la regulación MiCA europea, que no prohibió las stablecoins sino que les exigió licencia local y reservas auditadas para operar.