Diferentes herramientas de inversión aparecen nuevamente en el radar de los ahorristas tras conocerse el nuevo dato de inflación de abril, que alcanzó un 2,6%, y se consolida como el registro más bajo de los últimos cinco meses según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Este descenso fue traccionado principalmente por la inflación núcleo, que se desaceleró hasta el 2,3% gracias a la moderación en el precio de las carnes.
En contrapartida, los precios regulados anotaron un alza de 4,7%, impulsados por los ajustes en tarifas, combustibles y el sector de educación.
La cifra final no sorprendió a los analistas, ya que la desaceleración económica fue correctamente anticipada por los actores del mercado.
Con este nuevo dato, la variación acumulada en lo que va del año asciende a 12,3%.
Actualmente, la inflación interanual se ubica en el 32,4%, marcando una tendencia de normalización en los indicadores de precios.
Bonos CER: por qué el tramo medio sigue siendo la postura preferida frente a la inflación persistente
Frente a este escenario de inflación persistente cercana a 2% mensual y tasas reales negativas en la curva nominal, los especialistas mantienen una preferencia estructural por los instrumentos de cobertura CER.
"Desde Estrategias de Inversión se mantiene una postura cauta respecto a las curvas en pesos en general, destacando la comodidad que ofrece el tramo medio de la deuda CER por su capacidad de proteger el capital frente al comportamiento del índice de precios de los últimos meses", explica Maximiliano Donzelli, Head de Estrategias & Trading de IOL.
El bono TZXO6 —con vencimiento en agosto de 2026— es el instrumento seleccionado como "top pick" dentro de esta estrategia, dado que brinda cobertura de inflación en el horizonte más inmediato donde el riesgo inflacionario sigue siendo concreto.
La firma Criteria también identificó oportunidades en la curva CER corta, mencionando instrumentos como TZXO6, TZXD6 (vencimiento diciembre 2026) y TZXM7 (marzo 2027) para inversores que proyectan una inflación por encima de las expectativas del mercado.
La curva Boncer, según el análisis de Banco Provincia, continúa operando bajo rendimientos reales negativos en el tramo corto, lo que implica que el mayor atractivo está en la cobertura y no en el carry real, pero sí en la protección ante desvíos inflacionarios al alza.
Bonos CER con vencimiento en 2026
Estos ofrecen rendimientos en torno a CER más 5-7 puntos porcentuales por encima de la inflación en los tramos más cortos, mientras que los títulos con vencimiento en 2027 —como el TZX27— pueden rendir cerca de CER más 9 puntos en los tramos más largos.
Para quienes proyectan que la inflación será más alta que lo que el mercado descuenta, la extensión marginal de duración en la curva CER aparece como una apuesta razonable, según coinciden varios informes de gestoras locales.
El TZX28 ofrece CER más 6,4% para quienes estén dispuestos a asumir mayor duration, según el análisis de Banco Provincia de abril.
La inversión en FCI (Fondos Comunes de Inversión) que replican la curva CER también es una alternativa accesible para inversores minoristas, con la ventaja de liquidez inmediata frente al plazo fijo UVA —que exige un mínimo de 90 días—.
El inversor conservador de Balanz o IOL puede acceder a estas coberturas desde montos bajos sin necesidad de gestionar individualmente cada instrumento.
Plazo fijo UVA vs. tasa fija: qué conviene con la inflación convergiendo a 2%
La batalla entre el plazo fijo UVA y el plazo fijo tradicional a tasa fija se resuelve mirando la trayectoria de la inflación esperada.
Mientras el IPC mensual se mantenga por encima de la tasa efectiva mensual (TEM) que pagan los bancos —actualmente entre 1,5% y 2,1% según la entidad—, el plazo fijo UVA tiene ventaja.
El plazo fijo UVA del Banco Nación ofrece CER más 4,5% de tasa nominal anual, con la posibilidad de cobrar intereses mensualmente en la modalidad "subperíodos", aunque el capital mínimo exige un plazo de 90 días de encaje.
Si la inflación mensual promedia alrededor del 2,5-3% en el trimestre mayo-julio —lo que el REM ya no descarta, dado que proyecta 2,3% para mayo—, el plazo fijo UVA sería claramente superior al tradicional.
La estrategia mixta que recomiendan varios asesores financieros —70% plazo fijo UVA más 30% dólar MEP— apunta a combinar rendimiento real en pesos con cobertura ante eventuales tensiones cambiarias.
El dólar oficial mayorista, proyectado por el REM en $1.676 para diciembre, implica una suba del orden del 19% desde los valores actuales, lo que lo posiciona por debajo de la inflación esperada para todo el año en el escenario base.
Obligaciones negociables y cobertura cambiaria: el menú para quien quiere salir del peso
Para inversores que prefieren no tener exposición al peso o que buscan una cobertura ante escenarios de estrés cambiario, el menú disponible incluye principalmente las Obligaciones Negociables (ON) corporativas emitidas por empresas argentinas de primer nivel como YPF, Pampa Energía, Telecom y Mercado Libre.
Estas ON son accesibles desde montos bajos y ofrecen rendimientos en dólares hard o dollar-linked con menor volatilidad que los bonos soberanos, aprovechando que el riesgo corporativo es percibido como más manejable que el riesgo Argentina en esta etapa del ciclo.
Los CEDEAR —en particular los de empresas con exposición a mercados globales— ofrecen cobertura cambiaria implícita, dado que su precio en pesos sigue al tipo de cambio implícito (CCL).
IOL invertironline detectó en su reporte de mayo de 2026 una oportunidad de rotación desde el tramo CER 2027 hacia los BOPREAL Serie 1 Strip C (BPOC7) para inversores con perfil moderado a agresivo, como una forma de combinar rendimiento en dólares con exposición a la mejora de las cuentas externas de Argentina.
El consenso de los asesores financieros apunta a una cartera diversificada que combine un tercio en cobertura cambiaria, un tercio en instrumentos ajustados por inflación y un tercio en liquidez e instrumentos de muy corto plazo.
Los riesgos que el mercado no puede ignorar: regulados, FMI y ciclo electoral 2027
"El proceso de desinflación tiene vientos a favor —la moderación en alimentos, la estabilidad cambiaria dentro de la banda y el impacto base favorable de los próximos meses— pero también enfrenta factores de riesgo concretos que el mercado monitorea de cerca", agrega Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión.
El primero es la continuidad de los ajustes en tarifas de electricidad y gas: el componente de Vivienda, agua, electricidad y gas acumuló nueve meses consecutivos por encima del nivel general, y si los ajustes tarifarios continúan a un ritmo similar, el componente Regulados seguirá siendo el aguijón del índice.
El segundo riesgo es el vínculo con el FMI: los desembolsos del programa son clave para sostener las reservas del Banco Central y cualquier desvío de las metas acordadas puede generar turbulencia financiera que se transmita a los precios.
El tercer factor es la dinámica de las reservas brutas y netas del BCRA: si el flujo de divisas se resiente —por ejemplo, por aranceles de Trump que frenen exportaciones— la capacidad de sostener el esquema cambiario de bandas podría tensionarse.
El cuarto elemento es el ciclo electoral 2027, que comenzará a pesar sobre los activos a medida que el calendario político se acerque y los incentivos del Gobierno se corrran hacia la administración de las expectativas preelectorales.
La recomendación de los expertos
"El dato de abril es positivo, pero no define el partido. Desde Estrategias de Inversión, la postura se mantiene cauta en las curvas en pesos, cómoda en el tramo medio de la deuda CER y con el TZXO6 como instrumento estrella hasta agosto", subraya Donzelli.
"El mercado descuenta una convergencia gradual hacia la zona del 2% mensual, pero reconoce que las anclas nominales aún no son suficientes para garantizar esa trayectoria sin desvíos", añade Vlassich.
En ese escenario de incertidumbre moderada, la diversificación —entre cobertura inflacionaria, exposición cambiaria y liquidez— sigue siendo la respuesta más sensata para el inversor argentino de 2026.
Por tal motivo, para los expertos, essl plazo fijo UVA, los bonos CER de tramo corto y los FCI money market conforman el núcleo de una cartera defensiva, mientras que las ON corporativas en dólares y los CEDEARs aportan la cobertura ante escenarios de estrés cambiario que ningún análisis prudente puede descartar del todo.