El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos aprobó la Digital Asset Market Clarity Act, más conocida como Clarity Act, con una votación de 15 a 9. Dos senadores demócratas, Ruben Gallego y Angela Alsobrooks, se sumaron a los republicanos para convertir el resultado en bipartidista, lo que le da al proyecto una tracción política que los proyectos regulatorios cripto rara vez tuvieron en Washington.
El texto de 309 páginas (debatido con más de 100 enmiendas en sesión) define por primera vez una arquitectura federal para el mercado de activos digitales en el país con mayor influencia financiera del mundo. Entre las consideraciones principales se destaca que Bitcoin y Ethereum quedan clasificados como materias primas digitales bajo jurisdicción de la CFTC, no de la SEC.
Además, las stablecoins tienen un carril propio con condiciones favorables. Los insiders tienen límites de reventa. El derecho a la autocustodia queda explícitamente protegido. Y los desarrolladores de DeFi reciben un escudo legal parcial (aunque con importantes asteriscos).
El camino que resta es exigente. El proyecto debe pasar por el pleno del Senado con 60 votos, reconciliarse con la versión de la Cámara aprobada en julio de 2025, y llegar al escritorio de Trump. La Casa Blanca fijó como objetivo simbólico el 4 de julio de 2026. Incluso si eso ocurre, la implementación técnica puede tardar entre 6 y 18 meses más. Pero el hecho político es concreto: el modelo de "regulación por sanción" que la SEC aplicó durante años tiene los días contados.
El efecto stablecoin y por qué Argentina es el laboratorio del mundo
Para entender el impacto directo en Argentina, hay que empezar por el capítulo de stablecoins, que es donde el proyecto tiene mayor claridad y mayor potencial de consecuencias regionales.
La Clarity Act favorece explícitamente a los emisores de stablecoins centralizadas respaldadas en dólares. Raúl Mihura, abogado especialista en Bitcoin y profesor en criptoeconomía en la UCEMA, lo explica a iProUP sin vueltas: "Lo primero parecería que va a resultar en un éxito de los emisores y operadores de stablecoins centralizadas por sobre los bancos".
"El programa del gobierno siempre fue utilizar las stablecoins como plataforma para la colocación y 'exportación' de bonos del tesoro. Por ello creo que se estará aprobando una regulación que permita alguna forma de incentivos financieros para la tenencia y operación de este tipo de stablecoins", agrega.
En Argentina, donde el USDT ya es la moneda de facto para el ahorro digital de millones de personas, eso no es un escenario hipotético sino la aceleración de algo que ya está ocurriendo. Con la Clarity Act vigente, las plataformas que operan stablecoins tendrían mayor certeza legal para expandirse en mercados como el argentino, con productos más sofisticados que el simple "guardar USDT en la billetera": staking, rendimientos, integración con servicios financieros y eventualmente productos de inversión en treasuries estadounidenses denominados en stablecoins.
El efecto sobre la dolarización informal de la economía argentina puede ser de gran escala. Para el analista financiero Pedro Martínez, "si el USDC o el USDT dejan de ser activos "grises" para convertirse en instrumentos con plena protección legal y posibilidad de generar rendimiento, su adopción como sustituto del peso no haría más que profundizarse".
Para Julián Colombo, director para Sudamérica de Bitso, "esta norma es clave, porque daría una certeza jurídica definitiva a la clasificación de los activos digitales, generando optimismo en el uso de blockchain como infraestructura financiera y entre los inversores de Bitcoin".
"Ese tipo de certeza es exactamente lo que el capital institucional viene esperando para profundizar su exposición al sector. Su aprobación impulsaría, así, una mayor inversión en cripto por parte de grandes fondos corporativos e institucionales", concluye Colombo.
La amenaza a los bancos centrales que nadie dice en voz alta
El análisis de Mihura va más allá de la adopción masiva de stablecoins y toca un punto que ningún funcionario de banco central latinoamericano quiere escuchar en voz alta.
"El efecto en Latinoamérica, por la fuerte influencia de los Estados Unidos, creo que va a ser fenomenal", anticipa el especialista. "A muchos gobiernos podrá no gustarles, y seguramente no están preparados para esto, pero la avanzada de las stablecoins como medio transaccional y también de ahorro y de inversión puede causar una reducción en la demanda de las monedas locales y en los poderes efectivos de los bancos centrales para financiar el gasto público mediante política monetaria."
Para Argentina, esa amenaza no es nueva, pero la Clarity Act la institucionaliza. Cuando el marco legal más poderoso del mundo respalde a las stablecoins como instrumento financiero legítimo, la competencia entre el peso y el USDT dejará de ser una batalla informal de mercado negro para convertirse en una disputa regulatoria entre soberanos.
El BCRA enfrenta una presión adicional. Si Washington establece reglas claras y favorables para las stablecoins, Argentina deberá decidir si adapta su marco regulatorio para atraer esos flujos o si resiste con controles que, históricamente, pierden frente a la demanda de dólares.
Entretanto, la Clarity Act no es una victoria total para el ecosistema cripto. El capítulo de finanzas descentralizadas tiene un costado que Mihura describe con preocupación directa.
"Hay otro aspecto en el que las novedades parecen no ser positivas para el sector cripto, los desarrolladores y la innovación de las finanzas descentralizadas", introduce el especialista.
"En las reformas de la Clarity Act están primando los intereses gubernamentales de supervisar el sector, y están dejando puertas abiertas para la persecución de personas y de soluciones innovadoras en DeFi. Esto es muy preocupante para todo el mundo, porque ya vimos cómo el gobierno norteamericano avanza contra las personas y las herramientas, sin límites territoriales", reflexiona el experto.
El punto técnico está en la Blockchain Regulatory Certainty Act (BRCA), incluida en el proyecto. Si bien el texto protege a los desarrolladores no custodiales, agrega una cláusula que permite procesamiento criminal si existe "intención específica" de facilitar transferencias ilícitas.
El caso de Roman Storm, desarrollador de Tornado Cash procesado por el Departamento de Justicia, fue el ejemplo recurrente en la audiencia. Según fuentes consultadas por The Block, las nuevas disposiciones no habrían impedido ese procesamiento.
"Siempre con el cuento del financiamiento del terrorismo, el narcotráfico y las armas de destrucción masiva", subraya Mihura. "Por eso, en el corto plazo soy pesimista", alerta.
Para Argentina, donde varios protocolos DeFi operan con usuarios locales que mueven activos entre billeteras sin intermediarios, la extraterritorialidad del enforcement estadounidense es una preocupación concreta. Si Washington puede perseguir a desarrolladores de software de código abierto en cualquier país, ningún ecosistema cripto nacional queda totalmente aislado de esa amenaza.
Qué significa para los argentinos que invierten en cripto
Más allá del análisis regulatorio de largo plazo, la Clarity Act tiene efectos prácticos que los inversores argentinos pueden anticipar desde ahora.
- Mayor liquidez institucional en BTC y ETH: con la clasificación de ambos como materias primas digitales bajo la CFTC, las instituciones financieras estadounidenses tienen más libertad para incluirlos en portfolios, ETFs y productos de gestión. Eso implica mayor demanda estructural y, potencialmente, menor volatilidad de largo plazo para los dos activos más relevantes del mercado
- Stablecoins más seguras y con más rendimiento: La regulación favorable para USDC y similares puede derivar en la proliferación de productos que generen rendimiento sobre stablecoins —como los que ya existen en DeFi pero sin respaldo legal claro. Para el ahorrista argentino que guarda USDT, eso se traduce en la posibilidad de acceder a instrumentos que paguen tasas sobre sus dólares digitales con la misma seguridad que un bróker regulado
- Más exchanges y billeteras operando en Argentina con respaldo legal: Una de las quejas históricas de las plataformas cripto que quieren operar en países emergentes es la incertidumbre regulatoria en su propio mercado de origen. Con la Clarity Act vigente, Coinbase, Kraken o cualquier plataforma regulada en EE.UU. tendrá mayor certeza para expandir operaciones en mercados como el argentino
El Comité Bancario del Senado aprobó la Clarity Act. No es la victoria final, pero es la más importante del camino. Y para Argentina, las consecuencias no esperarán a que Trump firme el proyecto el 4 de julio.
Los mercados ya reaccionaron y, por ejemplo, las acciones de Circle subieron a u$s128 tras la votación. Bitcoin cotiza sobre los u$s81.000. El ecosistema DeFi observa con cautela. Y en Buenos Aires, Ciudad de México y San Pablo, millones de usuarios de stablecoins son el experimento en curso de lo que esta ley busca formalizar.
Mihura lo resume con precisión: "muchos gobiernos latinoamericanos no están preparados para lo que viene. Argentina, sin embargo, tiene una ventaja inesperada porque su población ya usa stablecoins, ya tiene regulación para PSAV y ya debate la convivencia entre el peso y el dólar digital".
Lo que Washington está tardando años en legislar, Buenos Aires lo está viviendo en tiempo real. La pregunta es si el Estado argentino va a moldear ese proceso o si va a llegar tarde, como casi siempre, cuando las reglas ya las escribieron otros.