Aunque ADA, la criptomoneda de Cardano, todavía cotiza muy por debajo de sus máximos históricos y acumula una caída superior al 70% en los últimos nueve meses, las wallets con más de un millón de tokens siguen aumentando posiciones.
Según datos on-chain de Santiment, estos grandes tenedores alcanzaron por primera vez los 25.090 millones de ADA bajo control, equivalentes al 67,47% del suministro circulante.
Este movimiento viene dándose desde fines de 2023 y no se detuvo ni siquiera con el desplome del precio de ADA, en una señal de confianza de largo plazo pese al escenario bajista.
En ese período, la criptomoneda llegó a tocar los u$s0,2641, una caída cercana al 91% respecto del máximo histórico alcanzado en 2021.
Pese a ese escenario, las billeteras más grandes vieron en los precios actuales una oportunidad de entrada y siguieron aumentando posiciones. Parte de la acumulación también coincide con una etapa de expansión tecnológica dentro del ecosistema.
Cardano registra una acumulación récord mientras ADA sigue en rojo
Cardano intenta sostener el interés con mejoras técnicas y nuevas capas de infraestructura. Desde diciembre de 2023, la red aceleró mejoras enfocadas en tres áreas clave:
- Escalabilidad
- Privacidad
- Interoperabilidad
Uno de los proyectos más relevantes es Hydra, la solución de capa 2 diseñada para aumentar la capacidad de procesamiento de transacciones.
Durante distintas pruebas realizadas entre 2025 y 2026, Hydra logró superar el millón de transacciones por segundo en entornos experimentales y registró más de 100.000 TPS en tests públicos, con el objetivo de escalar sin resignar descentralización.
Además, Cardano avanza sobre Ouroboros Leios, una nueva evolución de su protocolo de consenso que busca mejorar velocidad y eficiencia sin resignar descentralización.
La hoja de ruta de escalabilidad prevista para 2026 también incluye el despliegue de Midnight, una sidechain orientada a privacidad que utiliza pruebas de conocimiento cero (ZK proofs).
La red comenzó su expansión pública entre marzo y abril de este año, tras una primera etapa de lanzamiento iniciada en diciembre de 2025. El objetivo es permitir transacciones y contratos inteligentes con mayor protección de datos y control sobre la información compartida.
El aumento de estas wallets no implica necesariamente una recuperación inmediata del precio de ADA, pero sí expone un fenómeno relevante: una porción cada vez más grande del suministro queda en manos de grandes inversores incluso en medio de un mercado debilitado.