Solana (SOL) cotiza a u$s97, su nivel más alto desde el 4 de febrero. Desde su doble mínimo en u$s75,35 (marcado en febrero y confirmado en abril), el token acumula un rebote del 45%. En los últimos siete días, la suba fue del 15%.

Lo que diferencia este movimiento de los rebotes anteriores es la confluencia de señales. SOL finalmente quebró por encima de una línea de tendencia bajista descendente que había contenido el precio desde principios de marzo, con el volumen acompañando la ruptura. Es algo que no pasó en ninguno de los intentos previos del año.

El precio logró romper una barrera clave de u$s96,60. "A esto se le llama superar la 'neckline' (línea de cuello) de un doble piso", precisa la analista cripto Belén González a iProUP.

"Imagina que el precio cayó dos veces hasta un mismo fondo y rebotó. Ese dibujo forma una 'W'. Al superar la parte del medio de esa 'W', el mercado nos dice que el optimismo está ganando la pulseada", agrega la experta.

Además, el precio ahora camina por encima de las EMAs de 50 y 100 días, que funcionan como un 'piso flotante': significa que la tendencia actual es más fuerte que el promedio de los meses anteriores.

Solana: el patrón que apunta a u$s120 y la señal técnica que lo respalda

El análisis técnico del gráfico diario muestra una formación que los traders llevan semanas monitoreando. SOL está desarrollando un patrón Adam y Eve cerca del nivel de resistencia de u$s95, con el cuello del patrón ubicado exactamente en la zona de ruptura actual. Un cierre diario confirmado y sostenido por encima de ese nivel proyecta un objetivo técnico de u$s120.

El dato que le da peso adicional a esa proyección es que SOL superó su media móvil exponencial de 100 días por primera vez desde octubre de 2023. Ese cambio técnico, combinado con las entradas de ETFs y el incremento en la posición de futuros, constituye uno de los cambios estructurales más relevantes del año para el activo.

El camino de u$s97 a u$s120 implica un 24% adicional desde los valores actuales. Entre ambos niveles hay escasa resistencia relevante, producto de la caída del 42% que tuvo el activo en febrero, que barrió zonas de soporte que ahora son espacio abierto para el precio.

Flujos institucionales récord impulsan el rally de SOL

Detrás del movimiento de precio hay flujos concretos y medibles. Los ETFs spot de SOL registraron u$s39,23 millones en entradas netas en la última semana, su mejor desempeño desde febrero. El ETF BSOL de Bitwise lideró con u$s36 millones en flujos semanales, mientras el FSOL de Fidelity añadió u$s1,8 millones. Desde su lanzamiento, BSOL acumula u$s861 millones, el 81% de las entradas totales de todos los ETFs de SOL, que suman u$s1.060 millones.

En el mercado de derivados, el interés abierto de futuros de SOL trepó de u$s4.940 millones el 1° de mayo a u$s6.400 millones, un incremento del 29,5% en menos de dos semanas. El delta de volumen acumulado en futuros se expandió a u$s593,6 millones, con compradores absorbiendo liquidez tanto en el mercado spot como en derivados.

La tasa de financiación se mantuvo cerca del 0,065%, indicando que los traders siguen pagando para mantener posiciones largas. Sin embargo, en las últimas 24 horas la actividad de compra comenzó a enfriarse en el rango de u$s95-96, con los deltas de volumen perdiendo intensidad (una señal de cautela para el corto plazo inmediato).

La señal que frena el optimismo: on-chain vs. precio

Aquí está la tensión que el mercado todavía no resolvió. Los indicadores on-chain muestran que la red de Solana no está creciendo al ritmo del precio. El suministro de stablecoins en Solana cayó a u$s15.100 millones desde el máximo histórico de u$s17.500 millones. El volumen diario de suministro se desplomó a u$s7.900 millones desde el máximo del año de u$s47.000 millones.

Esa divergencia es la señal de alerta más importante del momento: el precio sube impulsado por flujos institucionales vía ETFs y por posicionamiento en derivados, mientras la actividad orgánica de la red (usuarios reales haciendo transacciones, generando fees, usando aplicaciones) no acompañó. Un rally sostenido en precio sin crecimiento on-chain es históricamente una condición frágil.

Si SOL mantiene soporte por encima de la zona de ruptura reciente cerca de u$s90, los traders creen que la estructura actual puede sostener una continuación más amplia del rally hacia niveles de resistencia más altos. Si pierde ese nivel, el doble piso en u$s75,35 vuelve a ser el horizonte.

Solana tiene hoy lo que en enero no tenía: ruptura técnica confirmada, flujos institucionales consistentes, actualización de red en curso y una narrativa de adopción real. El patrón Adam y Eve que apunta a u$s120 es el más citado por los analistas, y el camino entre u$s97 y ese objetivo tiene escasa resistencia en el medio.

Pero el precio de un activo no sube solo porque el patrón técnico lo dice. La señal on-chain indica que el rally actual es institucional, no de adopción masiva.

Eso puede ser suficiente para llevar el precio a u$s120 si los ETFs siguen fluyendo, pero no para sostenerlo ahí sin que la actividad de la red acompañe. El precio que sube solo con flujos, sin base on-chain, es el que cae más rápido cuando esos flujos se detienen.

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