Después de más de una década sin actividad, una vieja billetera de Bitcoin volvió a moverse. La dirección, que permanecía congelada desde 2013, transfirió 500 BTC y despertó especulaciones entre traders e inversores sobre una posible venta millonaria.

El movimiento se registró el 10 de mayo y fue detectado por plataformas de monitoreo on-chain. Hoy, esos 500 BTC equivalen a unos u$s40,6 millones.

Pero cuando la billetera quedó inactiva por última vez, en noviembre de 2013, Bitcoin cotizaba cerca de los u$s900 y toda la tenencia valía apenas u$s457.000.

Con BTC ahora por encima de los u$s80.900, el valor de esos fondos se multiplicó casi 90 veces en doce años.

La transferencia fue realizada hacia una nueva wallet y, por ahora, no hay señales públicas de que los fondos hayan sido enviados a exchanges para su venta inmediata.

El rastreo de la blockchain muestra que los fondos dejaron la dirección 1KAA8GGhVjjUjVTz1HKAjCyGNzAKQd882j y terminaron en una nueva billetera bajo el identificador bc1qm…hjrxy.

Qué implica el regreso de una ballena cripto

Dentro del ecosistema cripto, el término "ballena" se usa para identificar a los grandes tenedores de activos digitales. En Bitcoin, suelen ser wallets con más de 1.000 BTC.

Por el volumen que controlan, el mercado suele seguir de cerca sus movimientos porque pueden generar impacto en el precio, sobre todo en momentos de volatilidad.

Cada vez que una wallet antigua vuelve a tener actividad, aparecen las mismas especulaciones sobre posibles ventas, toma de ganancias o traslados internos de fondos.

Aunque muchas veces responden simplemente a cambios operativos o a estrategias de custodia más modernas.

Durante el último año, varias ballenas históricas reaparecieron en medio de la fuerte suba de Bitcoin. En muchos casos, los movimientos terminaron con ventas parciales y toma de ganancias tras años de acumulación.

Analistas del sector vienen observando además un cambio gradual en la composición del mercado: parte del capital que durante años estuvo en manos de grandes holders históricos comenzó a rotar hacia nuevos inversores institucionales y minoristas que ingresaron con el último ciclo alcista.

Por eso, cada reactivación de wallets dormidas vuelve a convertirse en una señal que el mercado mira con atención.

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