La firma de análisis on chain CoinShares publicó un informe en el que plantea que la red Solana (SOL) podría consolidarse como una infraestructura central para las finanzas digitales, gracias a su capacidad para procesar grandes volúmenes de transacciones con costos significativamente bajos.
El documento, publicado el pasado 5 de mayo de 2026, propuso una lectura de Solana que va más allá del ecosistema cripto especulativo, ya que la red es comparada con una autopista diseñada para sostener el flujo de una economía digital en expansión.
"El valor no está en la velocidad en sí, sino en lo que esa velocidad hace posible", sostuvo el informe y remarcó que el desafío clave de las finanzas digitales es la capacidad de escalar sin congestión, degradación del servicio o aumento de costos.
Según CoinShares, el verdadero diferencial de Solana no reside únicamente en su rendimiento técnico, sino en su capacidad para operar a escala institucional.
En ese sentido, el informe destacó el creciente uso de la red en procesos de liquidación con stablecoins, incluyendo el piloto impulsado por Visa, que ya alcanzaría un volumen anualizado de alrededor de u$s3.500 millones.
Para la firma, esta adopción respondió a criterios puramente infraestructurales, ya que: "no tuvo nada que ver con la especulación de las criptomonedas, sino con lógica de infraestructura: capacidad, fiabilidad y costos a escala".
Escala operativa y costos mínimos
CoinShares añadió que entidades financieras como Cross River y Lead Bank ya utilizan la red para liquidaciones en USDC, incluso durante fines de semana y feriados, un factor que la infraestructura bancaria tradicional no contempla de manera nativa.
El informe también puso el foco en los indicadores de rendimiento de la red, ya que procesa aproximadamente 265 millones de transacciones diarias, con un costo promedio cercano a los u$s0.00181 por operación.
Para CoinShares, esta magnitud colocó a la red en un nivel comparable al de sistemas de pagos de escala nacional, pero sin la intermediación de un banco central.
Además, la red sostiene en condiciones reales un rendimiento de alrededor de 3.000 transacciones por segundo, lo que, según el análisis, resultó más relevante que la velocidad teórica máxima.
La clave, según sostuvo la firma, está en la capacidad de absorber crecimiento sin comprometer costos ni tiempos de confirmación, elementos críticos para una economía de liquidación global.