Visa, la principal emisora de tarjetas a nivel global, anunció el lanzamiento de una tarjeta de débito compatible con Bitcoin (BTC) y stablecoins, en alianza con la plataforma Grid de Lightspark.
El producto permitirá realizar pagos en la red global de Visa utilizando directamente saldos en criptomonedas o dinero fíat, sin necesidad de conversiones manuales.
El anuncio, realizado el 29 de abril de 2026, marca un paso decisivo en la integración entre el sistema financiero tradicional y el ecosistema cripto.
La infraestructura de Lightspark Grid se conectará con la red de pagos de Visa, habilitando tarjetas que podrán financiarse con Bitcoin mediante Lightning Network, stablecoins como USDC en redes como Solana o Base, y monedas fiat como dólares o euros.
La tarjeta permitirá que los usuarios paguen en cualquiera de los más de 175 millones de comercios que aceptan Visa en el mundo, utilizando directamente sus saldos en criptoactivos o stablecoins.
El despliegue inicial se realizará en Estados Unidos y Europa, con planes de expansión hacia Asia Pacífico, África y Medio Oriente.
Visa presentó nueva tarjeta de débito para pagar todo con Bitcoin
Lightspark, que ya opera sistemas de pagos en tiempo real en más de 65 países, participará como miembro principal de Visa en Europa dentro de este estatuto.
El movimiento se inscribe en la estrategia que Visa viene desarrollando desde 2024, cuando amplió su Programa Piloto Global de Liquidación con Stablecoins, incorporando redes como:
- Ethereum
- Solana
- Avalanche
- Base
- Polygon
Según estimaciones de Chainalysis, el volumen de transacciones con stablecoins podría superar al de Visa y Mastercard entre 2031 y 2039, lo que explica el interés de las grandes compañías en acelerar su integración.
La iniciativa busca reducir la fricción entre activos digitales y dinero tradicional, ofreciendo pagos más rápidos y con menores costos operativos. Mientras una transacción con tarjeta puede tardar días en liquidarse, una operación en blockchain puede completarse en minutos.
Además, el uso de stablecoins abre la puerta a remesas internacionales más baratas y rápidas, un segmento clave para mercados emergentes como América Latina.