Securitize y Computershare sellaron un acuerdo histórico que abre la puerta a la tokenización masiva de acciones en Wall Street, y permite que empresas cotizadas emitan versiones digitales de sus títulos bajo un marco regulatorio vigente en Estados Unidos.
El 29 de abril de 2026, Securitize —plataforma de tokenización respaldada por BlackRock— y Computershare —el mayor agente de transferencia de valores del mundo, que administra el registro accionario del 58% de las compañías del S&P 500— anunciaron una alianza que permitirá a las empresas públicas emitir acciones tokenizadas junto a sus títulos tradicionales.
La innovación se apoya en los Issuer-Sponsored Tokens (IST), instrumentos que representan propiedad accionaria directa y no derivados financieros ni estructuras sintéticas.
Carlos Domingo, CEO de Securitize, resaltó que este modelo evita el principal problema de los productos tokenizados existentes: que los tokens sean meras reclamaciones sobre acciones y no las acciones mismas.
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) advirtió, en enero de 2026, que tokenizar una acción no cambia su tratamiento regulatorio: los requisitos de registro bajo la Ley de Valores aplican sin importar el formato.
En ese sentido, los IST cumplen con las normas vigentes, y evitan restricciones adicionales que afectan a productos sintéticos y garantizan a los inversores derechos plenos de propiedad y voto.
Proponen una tokenización masiva de acciones en Wall Street
La alianza apunta a trasladar parte del mercado accionario estadounidense —valuado en más de u$s70 billones— a la infraestructura blockchain.
Computershare actuará como agente de transferencia tanto para activos tradicionales como tokenizados, gestionando registros, dividendos y eventos corporativos en ambos formatos.
Esto asegura que los emisores mantengan el control de su base de accionistas, un requisito clave para las empresas públicas.
La tokenización de acciones bajo este esquema ofrecerá ventajas clave como:
-
mayor liquidez y eficiencia operativa, al permitir transferencias inmediatas en blockchain.
-
acceso simplificado para inversores minoristas e institucionales, con carteras digitales que conviven con sistemas tradicionales.
-
reducción de costos administrativos, al integrar procesos de registro y gestión en una misma infraestructura.
Además, este movimiento acerca a Wall Street a un modelo híbrido donde la infraestructura tradicional se complementa con la tecnología blockchain, sin alterar la estructura de capital ni requerir aprobaciones regulatorias adicionales