En medio de una fuerte corrección del mercado cripto, los instrumentos de crédito digital vinculados a Bitcoin (BTC) comenzaron a consolidarse como una alternativa resiliente frente a la volatilidad.
Esta tendencia la confirmó Matt Cole, CEO de Strive, quien destacó que los productos STRC y SATA, que lograron superar el desempeño de Bitcoin durante su reciente desplome del 50%, desde su último ATH.
Se debe recordar que BTC pasó de rozar los u$s126.000 en octubre de 2025 hasta caer cerca de los u$s60.000 en febrero de este año, lo que puso a prueba una nueva generación de instrumentos financieros respaldados por criptomonedas.
Productos estables de BTC
A diferencia de las acciones vinculadas directamente a balances en Bitcoin, que sufrieron fuertes caídas, los productos de crédito digital mostraron una mayor estabilidad en este contexto complejo.
STRC, emitido por Strategy, es una acción preferente perpetua de tasa variable con un rendimiento cercano al 11,5%, mientras que SATA, desarrollado por Strive, ofreció un dividendo del 12,75% tras un reciente ajuste al alza.
Ambos instrumentos cotizan cerca de su valor nominal, una característica clave de su diseño, y lograron sostenerse incluso durante la venta masiva de febrero.
Desde su lanzamiento en noviembre de 2025, SATA acumuló un volumen cercano a los u$s1.280 millones en 104 sesiones, reflejando un creciente interés del mercado, e incluso llegó a superar momentáneamente en volumen a las acciones preferentes de JPMorgan Chase.
Respaldo y liquidez
El atractivo de estos instrumentos radica en su estructura, ya que Strive invirtió u$s50 millones en STRC en marzo, calificándolo como un crédito de alta calidad, con rendimientos atractivos y mayor liquidez que la deuda tradicional de duración media.
Estos activos respaldaron los pagos de dividendos de SATA, estimados en unos u$s56 millones anuales, y según la compañía, el respaldo actual cubriría cerca de 19 años de pagos, incluso con los precios recientes de Bitcoin.
Por otra parte, durante la Bitcoin Conference 2026, Cole fue contundente y afirmó: "STRC y SATA son instrumentos extremadamente sólidos en cuanto a crédito".
Pese a la resistencia mostrada, el futuro del crédito digital aún está bajo observación, debido a que BTC continúa cotizando muy por debajo de sus máximos de 2025, y una prolongación de la tendencia bajista podría poner a prueba nuevamente estos productos.
Cole sostiene que el crédito digital representa una oportunidad de varios billones de dólares, sin embargo, será su desempeño bajo presión sostenida lo que determine si estos instrumentos logran consolidarse como una clase de activo dentro del sistema financiero tradicional.