Un grupo de inversores formalizó una demanda colectiva ante una corte de Nueva York contra el unicornio argentino Globant.
La acción legal alcanza también a sus principales directivos, acusándolos de haber brindado información engañosa de manera deliberada al mercado financiero.
Según el planteo judicial, estas omisiones indujeron a los accionistas a tomar decisiones basadas en datos que no reflejaban la realidad operativa.
Como consecuencia directa de estas presuntas maniobras, los demandantes aseguran haber sufrido pérdidas millonarias tras el desplome de la acción en Wall Street.
El escrito judicial sostiene que la compañía infló artificialmente sus proyecciones de éxito para mantener el valor de sus títulos públicos.
Este proceso legal marca un hito crítico para uno de los unicornios más importantes nacidos en la Argentina.
Acusaciones de manipulación de datos financieros y operativos
La denuncia detalla que los ejecutivos habrían ocultado sistemáticamente la cancelación de contratos estratégicos con clientes de gran envergadura.
Asimismo, se acusa a la firma de haber inflado los resultados y el potencial de crecimiento en la región latinoamericana.
Otro punto central del litigio refiere a la situación laboral interna, alegando que se omitió informar que en Argentina existían sueldos congelados.
Para los demandantes, este escenario oculto representaba un riesgo operativo que nunca fue debidamente comunicado a la comunidad inversora.
La falta de transparencia sobre estos indicadores habría impedido una evaluación justa del valor real de la empresa de software.
Los peritos analizan ahora si la dirección de Globant violó las leyes federales de valores vigentes en los Estados Unidos.
Impacto en la reputación corporativa y el valor bursátil
La noticia del inicio del juicio colectivo generó una reacción inmediata de desconfianza entre los operadores de bolsa y fondos de inversión.
Las pérdidas millonarias reportadas por los accionistas coinciden con una etapa de alta volatilidad para el sector de servicios de tecnología.
Expertos en derecho corporativo señalan que estas demandas suelen derivar en procesos de descubrimiento de pruebas sumamente exhaustivos.
La corte de Nueva York deberá determinar si existió una intención real de defraudar o si se trató de proyecciones de mercado fallidas.
Mientras tanto, la soberanía digital y la imagen de los servicios exportables del país quedan bajo un escrutinio legal internacional sin precedentes.
El resultado de este conflicto judicial definirá el futuro de la relación de la compañía con sus socios de capital globales.
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