JPMorgan puso el foco sobre los límites reales de la tokenización de activos y advirtió que convertir instrumentos financieros en tokens no garantiza una mayor liquidez ni una negociación más simple.
Oliver Harris, nuevo responsable de Kinexys, la división blockchain del banco, sostuvo que existe un exceso de optimismo alrededor de esta tecnología dentro del sistema financiero.
Además, remarcó que transformar bonos, inmuebles u otros activos en versiones digitales no elimina automáticamente los problemas estructurales que afectan al mercado.
Dentro del ecosistema cripto, uno de los argumentos más repetidos es que la tokenización permite reducir fricciones, facilitar operaciones y ampliar el acceso a distintos instrumentos financieros.
Sin embargo, el ejecutivo indicó que la existencia de un token no alcanza para resolver cuestiones como la falta de profundidad de mercado, la baja demanda o los obstáculos en los procesos de liquidación.
Según el medio CoinDesk, Harris ya había planteado esta visión durante su participación en el evento Consensus Toronto 2025, donde resumió su postura con una frase directa: la tokenización no equivale a liquidez.
JPMorgan pone poco sobre los límites reales en la tokenización
Las entidades financieras avanzan en proyectos que prometen liquidaciones más rápidas, operaciones continuas y mercados más eficientes gracias al uso de infraestructura digital basada en redes blockchain.
Sin embargo, Harris consideró que el verdadero cambio no pasa únicamente por crear versiones tokenizadas de activos existentes, sino por transformar la base sobre la que funcionan los mercados.
Incluso, recordó que intentó impulsar este tipo de proyectos en distintas etapas de su carrera, tanto en JPMorgan como en Goldman Sachs y luego en Arda, a lo que llamó con ironía su "tercer bucle infernal".
Según indicó, durante años el principal problema fue que la tecnología todavía no estaba preparada para responder a las necesidades de escala y seguridad que exigen las grandes instituciones financieras, además de la falta de reglas claras.
Hoy, Harris cree que el escenario es diferente. La tecnología blockchain ya alcanzó un nivel de madurez suficiente para responder a las exigencias de escala, seguridad y confiabilidad que requieren las grandes instituciones financieras.
En ese contexto, sostuvo que ya no se trata solo de tokenizar activos individuales, sino de avanzar hacia una infraestructura más amplia donde dinero, activos y datos puedan operar dentro de una misma red global de liquidación, con procesos más rápidos, menos intermediarios y mayor eficiencia operativa.