Para Ki Young Ju, director ejecutivo de CryptoQuant, la recuperación de Bitcoin (BTC) no estaría respaldada por una demanda genuina en el mercado contado, sino principalmente por la actividad especulativa en instrumentos derivados.
Actualmente, la criptomoneda se negocia en torno a los u$s77.500, luego de no lograr consolidarse por encima de los u$s80.000, por lo que en este escenario, la brecha entre el mercado de futuros y el mercado spot se convirtió en el rasgo dominante durante abril.
¿Un rally impulsado por expectativas?
Los datos compartidos por el CEO mostraron que la demanda en futuros perpetuos, medida en ventanas de 30 días, volvió a terreno positivo durante el mes.
Sin embargo, el mercado spot cuenta con una historia diferente, debido a que la demanda se mantuvo mayormente en negativo, reflejando una contracción sostenida pese a la suba del precio.
La diferencia es clave, ya que mientras que los futuros permiten abrir posiciones apalancadas con menor capital y facilitan movimientos especulativos de corto plazo, el mercado spot requiere ingreso de dinero fresco capaz de absorber la oferta disponible.
En términos simples, el actual impulso del precio de la criptomoneda con mayor capitalización de mercado parecería apoyarse más en expectativas que en compras reales.
El rol de los ETF
Este contraste mencionado previamente por el ejecutivo se acentuó al observar el desempeño de los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin en Estados Unidos.
Estos instrumentos registraron entradas por unos u$s786 millones en su mejor semana desde febrero, seguidas por otros u$s823 millones en la semana posterior.
A esto se suma la estrategia de acumulación de Strategy, ya que la compañía adquirió 34.164 BTC por u$s2.540 millones elevando así sus tenencias totales a más de 815.000 BTC.
Sin embargo, estos flujos no logran revertir la tendencia general, ya que según CryptoQuant, la demanda aparente en la red se mantuvo en niveles negativos durante abril, alcanzando aproximadamente -87.600 BTC en mediciones a 30 días.
De esta forma, los analistas coincidieron en que las compras institucionales y los ingresos a ETF están siendo compensados por ventas provenientes de holders de largo plazo y mineros.
Es por eso que este fenómeno generó un equilibrio que limita el impacto alcista de los grandes jugadores del mercado de las criptomonedas.