Se trata de BigSur Energy, que invertirá más de u$s20 millones en el país para desarrollar minería de BTC en yacimientos petroleros
23.04.2026 • 19:30hs • Innovación
Innovación
Empresa de energía invierte millones para minar Bitcoin con gas residual en yacimientos argentinos
La empresa BigSur Energy anunció su llegada a la Argentina con un plan de inversión superior a los u$s20 millones para desarrollar minería de Bitcoin en yacimientos petroleros.
La compañía fue creada por emprendedores argentinos y combina el sector energético con el mundo digital, especialmente la minería de Bitcoin y el procesamiento de datos.
BigSur Energy, fundada por Ariel Perelman y Bernardo Cabral Nonna, ya había cerrado una ronda Serie B por u$s11.5 millones que le permitió consolidar su expansión.
El modelo de negocio se basa en el desarrollo de infraestructura off-grid, es decir, centros de datos que funcionan sin conexión a la red eléctrica tradicional. Actualmente, ya cuenta con 14 centros de datos operativos en Texas y proyecta iniciar operaciones en el país durante 2026.
En lugar de depender del sistema energético convencional, la empresa instala sus equipos directamente en yacimientos petroleros para aprovechar gas residual.
Ese gas, que muchas veces es venteado o quemado por no tener salida comercial, se convierte en la fuente de energía para la minería de criptomonedas.
Argentina: ¿un punto estratégico para minar Bitcoin?
Con esta nueva inversión, la compañía busca reducir costos operativos y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa para monetizar recursos energéticos desaprovechados.
La minería de Bitcoin es el proceso que valida transacciones dentro de la red y permite la creación de nuevos bloques, lo que garantiza su funcionamiento descentralizado.
Desde la empresa destacaron que Argentina presenta condiciones favorables para este tipo de desarrollos, por sus recursos energéticos y su infraestructura tecnológica.
Además, consideraron que el crecimiento de la demanda de cómputo, impulsado tanto por blockchain como por inteligencia artificial, genera presión sobre la infraestructura eléctrica tradicional.
Frente a este escenario, el enfoque off-grid aparece como una solución para desplegar capacidad sin depender de redes saturadas o con demoras en la conexión.
Al mismo tiempo, el modelo abre el debate sobre su impacto ambiental, ya que propone reducir emisiones al aprovechar gas que de otro modo sería liberado o quemado, aunque sigue vinculado al uso de combustibles fósiles.