El enfoque reciente del mercado sigue centrado en el progreso fluctuante de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Esto impacta directamente la volatilidad de los precios del petróleo en el rango de u$s90 a u$s100 por barril.
Las recientes rupturas en las conversaciones y las amenazas de nuevos bloqueos en el Estrecho de Ormuz han impulsado el precio del crudo.
Esto inyectó una presión inflacionaria persistente que complica el camino de la Fed, retrasando los recortes de tasas y manteniendo una postura hawkish hasta fines de 2026.
Esta dinámica respalda una inclinación "risk-off" en los activos tradicionales.
Al mismo tiempo que fortalece al BTC cerca de los u$s75.000 y al ETH en torno a los u$s2.300 como reserva de liquidez.
El oro, por su parte, también se mantiene firme en medio de la incertidumbre.
En general, cualquier avance diplomático positivo podría aliviar los costos de la energía.
Además, desbloquearía un relajamiento monetario por parte de la FED y catalizaría un repunte generalizado en criptomonedas y acciones.
No obstante, la cautela a corto plazo sigue siendo recomendable hasta que surjan señales más claras.
*Por Carolina Gama, Country Manager de Bitcoin en Argentina