El desembarco de Morgan Stanley en el mercado de criptomonedas ya mostró resultados contundentes que pusieron muy felices a sus inversores.

Su nuevo fondo cotizado (ETF) de Bitcoin logró atraer u$s100 millones en apenas seis días de operación, marcando uno de los inicios más sólidos para este tipo de productos financieros.

El dato no solo reflejó un buen desempeño inicial, sino también un cambio estructural en la relación entre las finanzas tradicionales y los activos digitales.

Durante años, los grandes bancos se mantuvieron cautelosos frente a las criptomonedas; sin embargo, hoy comenzaron a competir activamente por captar ese mercado.

Un debut que confirma la demanda

El ETF, que cotiza bajo el ticker MSBT, ya había mostrado señales de fortaleza desde su lanzamiento, con ingresos cercanos a u$s34 millones en su primer día.

La rápida acumulación de capital en menos de una semana confirma, según analistas del sector, un fuerte interés tanto de inversores individuales como de asesores financieros.

"El arranque es excelente y demuestra una alta demanda", sostuvo el asesor financiero Ric Edelman, quien además anticipó que el producto podría alcanzar miles de millones en activos bajo gestión si mantiene este ritmo.

Wall Street se sube a la ola cripto

El movimiento de Morgan Stanley no fue aislado: otras entidades de peso como Goldman Sachs ya avanzaron con productos similares, mientras que Charles Schwab planea ampliar su oferta de criptomonedas.

Este fenómeno refleja una tendencia más amplia: la institucionalización del mercado cripto. En los últimos años, gigantes financieros comenzaron a integrar estos activos dentro de sus carteras, impulsados por la demanda de clientes y una mayor claridad regulatoria.

Detrás de esta expansión hay una lógica clara: evitar la fuga de capital hacia gestores externos. Hasta ahora, muchos inversores accedían a Bitcoin mediante ETF de firmas como BlackRock, lo que implicaba pérdidas de comisiones para los bancos tradicionales.

Con este nuevo ETF, Morgan Stanley busca recuperar ese terreno aprovechando su red de más de 16.000 asesores financieros y billones de dólares bajo gestión.

Además, el fondo compite con una de las comisiones más bajas del mercado (0,14%), lo que lo posiciona como una alternativa atractiva frente a productos ya consolidados.

Desde la aprobación de los primeros ETF de Bitcoin en 2024, estos instrumentos captaron miles de millones de dólares y absorbieron una porción significativa del suministro de la criptomoneda.

En lo que va del año, se registraron ingresos adicionales por más de u$s2.100 millones en este tipo de vehículos. Si la tendencia se mantiene, el ETF de Morgan Stanley podría superar los u$s7.000 millones en su primer año, consolidándose como uno de los principales productos del sector.

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