La pregunta que domina redes y foros especializados esta semana no es si XRP puede subir, sino cuándo y cuánto. Expertos consultados por iProUP pusieron el foco en un patrón técnico de largo plazo que el token viene trazando desde 2017 en gráficos mensuales.
Se trata de un triángulo ascendente de casi nueve años de desarrollo, donde XRP sube hasta encontrar resistencia en la zona de los u$s3,30, es rechazado, retrocede hacia una línea de soporte ascendente y vuelve a intentarlo.
La lógica de este patrón es que XRP repite el mismo guión desde hace casi una década: cada ciclo comprime más el precio entre ambas líneas, y esa compresión tiene un límite físico: el vértice del triángulo, que se aproxima.
Cuando los triángulos alcanzan su vértice, los activos definen dirección con fuerza. Si la ruptura es alcista (y el patrón histórico de XRP favorece esa lectura) el objetivo técnico que se proyecta es de u$s8,50. Desde los niveles actuales de u$s1,40, eso implica una suba de más del 500%.
Antes de hablar de semejante suba hay que entender dónde está el token en este momento. XRP cotiza a u$s1,40, con un alza del 4,19% en las últimas 24 horas, un volumen diario de 2.400 millones de dólares (un 10,25% por encima del promedio de los últimos 30 días) y una capitalización de mercado de u$s84.400 millones.
"En el gráfico diario, el RSI ronda entre 40 y 45, por debajo del nivel neutral de 50, lo que refleja un momentum bajista persistente en el marco macro", aclara a iProUP la analista financiera Belén González. La experta, sin embargo, advierte que "en el gráfico de 4 horas el panorama cambia: XRP viene negociándose dentro de un canal paralelo ascendente desde principios de abril, con el RSI en torno a 55, por encima del nivel neutral".
El precio actual opera por encima de la SMA-7 en u$s1,34 (señal de momentum alcista de corto plazo) pero sigue por debajo de la SMA-200 en u$s1,92, algo que confirma que la tendencia bajista macro no está revertida. El mercado está, técnicamente, en tierra de nadie. Es decir, alcista en el corto plazo, bajista en el largo, y con una definición pendiente.
La señal on-chain que los traders siguen de cerca
Más allá del análisis de velas, los datos en cadena agregan una capa de información relevante.
Enrique Nievas, analista cripto, detectó un cambio concreto en la relación entre órdenes de compra y venta en Binance.
"El promedio móvil de 100 días del ratio bid/ask alcanzó un máximo histórico, mientras que el de 30 días llegó a 0,495. En paralelo, la presión vendedora mostró una leve disminución", apuntó.
Esta configuración describe acumulación: hay más compradores dispuestos a ejecutar órdenes agresivas y menor intención de venta por parte de los participantes del mercado.
El silencio de las ballenas (el recuento de transacciones superiores a u$s100.000 está en mínimos de varios meses) no necesariamente es una señal bajista. Históricamente, este tipo de quietud antecede a movimientos bruscos en cualquier dirección.
Lo relevante será ver si las ballenas regresan al mercado acompañando una ruptura al alza, o si aparecen vendiendo ante una caída por debajo de los u$s1,28.
Para Nievas, los niveles que el mercado está mirando son precisos:
- En el escenario alcista, un cierre de 4 horas confirmado por encima de u$s1,37 con volumen creciente habilitaría un intento hacia el nivel Fibonacci 0.236 en u$s1,42
- Desde ahí hacia la zona de resistencia de mayor volumen entre u$s1,55 y u$s1,60
- El objetivo máximo del escenario (el llamado "golden pocket" en u$s1,92, correspondiente al Fibonacci 0.618) solo se valida con una ruptura limpia por encima de u$s1,60
- En el escenario bajista, la pérdida del soporte en u$s1,36 con volumen decreciente confirmaría el rechazo en la mitad del canalQy y abriría la puerta a una caída hacia u$s1,28-u$s1,30
Los ETF spot de XRP en Estados Unidos registraron ingresos netos de u$s11,5 millones en la última semana, aunque con jornadas de escasa actividad. No es un número para encender alarmas ni para generar euforia, pero sí confirma que el interés institucional no desapareció.
La zona de compra que marcan como "definitiva"
Los expertos señalan que la corrección registrada en agosto de 2025, que llevó a XRP al rango entre u$s0,75 y u$s0,80, representó la oportunidad de "comprar la caída" antes de que el triángulo alcanzara su vértice. Ese momento ya pasó. Quienes no entraron en esa ventana ahora miran el mercado desde afuera o desde precios más altos.
Lo que queda por definir es la ruptura final del patrón. El tiempo que resta antes de que el triángulo alcance su vértice se acorta con cada semana que pasa, y la compresión del precio en el rango actual (con volumen decreciente desde febrero) es una señal clásica de expansión de volatilidad inminente. Los mercados no se comprimen indefinidamente.
El patrón técnico que describe la analista Belén González no promete nada. Los triángulos ascendentes se rompen hacia arriba la mayoría de las veces, pero no siempre. Lo que sí es cierto es que XRP está más cerca del vértice de una figura que viene construyéndose desde 2017, con acumulación on-chain visible y volumen cotidiano que supera los promedios recientes.
La trampa habitual en estos contextos es esperar confirmación completa antes de actuar. Cuando el mercado confirma, el precio ya se movió. En criptomonedas, la asimetría entre riesgo y recompensa no la da la certeza sino la compresión previa a la ruptura. Y XRP está comprimido. La pregunta no es si va a moverse, es hacia dónde.