Los bancos privados argentinos vieron desplomarse su rentabilidad en el último año por el avance de la morosidad en los créditos al consumo, que llevó la rentabilidad sobre el capital (ROE) promedio del sistema del 11% al 4%.

El deterioro se sintió con más fuerza en bancos minoristas y fintechs, que quedaron expuestos a una ola de incobrabilidad en préstamos personales y tarjetas.

Por su parte, al financiarse con las cuentas sueldo y los depósitos oficiales, los bancos públicos lograron sostener mejores resultados. A diferencia de los privados, que dependen de créditos abiertos —muchas veces otorgados con requisitos mínimos—, quedaron mucho más expuestos a la mora.

Según un informe de la consultora CML&A, el 40% de los bancos analizados (73 entidades) cerró con resultados negativos.

En el ranking de rentabilidad, Naranja (68%), PSA (57%), Rombo (50%) y Fiat (46%) se ubicaron entre las entidades con mayor ROE anualizado en el segundo semestre de 2025.

En el otro extremo, Ualá Bank, Columbia, CFA, Másventas, VOII y Sucrédito cerraron con los peores resultados, según el informe.

El crédito rápido hoy complica a bancos y fintech

La diferencia entre estas instituciones tiene que ver con el tipo de respaldo. Las financieras ligadas a automotrices otorgaron créditos prendarios, con garantía real sobre el vehículo. Eso les permitió reducir el riesgo de incobrabilidad, ya que ante un incumplimiento podían ejecutar la prenda.

En cambio, los bancos privados minoristas apostaron a créditos abiertos de consumo, muchas veces concedidos solo con DNI y una factura de servicios, sin ningún activo que respalde la operación. Esa falta de cobertura los dejó mucho más expuestos a la mora.

La caída en la rentabilidad se explica en buena parte por la mora: mientras las financieras tienen un 8,2% de su cartera en situación irregular, en línea con el promedio del sistema, los bancos privados minoristas duplican ese nivel y llegan al 16,8%.

La mora en créditos de consumo se triplicó en un año y se convirtió en el principal factor de presión sobre los márgenes financieros.

La consultora advirtió que la morosidad solo se corrige con dos mecanismos: más crédito o refinanciación de deudas.

En el primer trimestre de 2026 no se dio ninguno de esos factores: la oferta de préstamos se redujo en términos reales y las operaciones de refinanciación fueron marginales.

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