El desplome se dio luego de que Covenant AI, una de las subredes más influyentes del ecosistema, anunciara su salida del proyecto
10.04.2026 • 16:05hs • Crisis 4.0
Crisis 4.0
Crisis en Bittensor: una subred clave abandona el proyecto y su criptomoneda se desploma un 20%
TAO, la criptomoneda de Bittensor, sufrió un derrumbe de más de 20% el 10 de abril de 2026.
El desplome se dio luego de que Covenant AI, una de las subredes más influyentes del ecosistema, anunciara su salida del proyecto.
La decisión desató una crisis de gobernanza que puso en duda la estabilidad del protocolo y generó una fuerte reacción en el mercado.
TAO se derrumba tras un cambio clave en Bittensor
Covenant AI, operador clave dentro de las subredes de Bittensor, comunicó su retiro del protocolo alegando problemas de centralización en la gobernanza y cuestionando el rol del fundador Jacob Steeves.
Esta ruptura expuso tensiones internas sobre cómo se toman las decisiones dentro del ecosistema y sobre el grado de autonomía que realmente tienen las subredes. La salida de un actor tan relevante generó incertidumbre entre los inversores y provocó un efecto inmediato en el precio de TAO.
El mismo día del anuncio, TAO cayó más de 23% en pocas horas, registrando una de sus peores sesiones históricas.
TAO, la criptomoneda de Bittensor, se desplomó más de un 20% tras un cambio clave en la red
El desplome fue interpretado por analistas como una señal de alarma sobre la fragilidad del modelo de gobernanza de Bittensor. Aunque algunos lo consideran una corrección técnica, la magnitud del movimiento y la velocidad de la caída reflejan la pérdida de confianza en el proyecto.
La liquidación masiva se vio agravada por la ejecución de órdenes de venta automáticas en las principales exchanges, donde el volumen de operaciones alcanzó cifras récord para este año.
La incertidumbre sobre si otras subredes seguirán el mismo camino ha generado un clima de desconfianza que amenaza con erosionar la capitalización de mercado que el proyecto había logrado consolidar gracias al auge de los agentes de inteligencia artificial.
Desde la Fundación Opentensor se intentó calmar a la comunidad mediante una actualización de emergencia, asegurando que la red posee la resiliencia necesaria para absorber la pérdida de potencia de cálculo y que ya existen propuestas de nuevas subredes para ocupar el espacio vacante.
Sin embargo, para los inversores institucionales, la preocupación reside en la "fragilidad del consenso" que este episodio dejó al descubierto.