Bitmine debutó en la Bolsa de Nueva York con el ticker BMNR y lanzó un programa de recompra de acciones por u$s4.000 millones.
Al mismo tiempo, reforzó su estrategia de tesorería con Ether, buscando consolidarse como uno de los mayores tenedores corporativos de la segunda criptomoneda más relevante.
El paso desde NYSE American hacia la principal bolsa del mundo le da mayor visibilidad y acceso a inversores institucionales.
Sin embargo, la decisión llega en un momento complejo: sus acciones se desplomaron cerca de 90% desde los máximos de 2025, algo que explica la apuesta por una recompra más agresiva para recuperar confianza.
El programa de recompra, cuatro veces mayor al esquema inicial de u$s1.000 millones, es uno de los más grandes del año.
Con esta medida, Bitmine busca sostener el precio de sus títulos y enviar una señal clara de compromiso con el mercado, pese a la volatilidad que arrastra por su exposición cripto.
Ether, la gran apuesta de Bitmine
La estrategia con Ether es el otro frente clave. La compañía ya acumula 4,8 millones de ETH, equivalentes al 3,98% del suministro total, y tiene la meta de llegar al 5%.
El plan interno, bautizado "Alchemy of 5%", refleja la convicción de que Ethereum será el motor de la próxima etapa de adopción.
Cada variación de 1% en el precio de ETH impacta en u$s100 millones sobre su balance, lo que muestra la magnitud de su dependencia.
El presidente de Bitmine, Tom Lee, destacó que el alivio geopolítico en Medio Oriente impulsó el apetito por riesgo en los mercados.
Según él, ese escenario puede favorecer a Ether, sobre todo con la entrada de capital en fondos al contado y el crecimiento del staking, que ayuda a reducir la presión vendedora.
El debut en la NYSE y la recompra multimillonaria buscan reforzar la confianza institucional.
Sin embargo, el arranque fue tibio: en las primeras operaciones, la acción retrocedió 2,8%.