Dentro del ecosistema cripto, el mito más grande que existe es aquel sobre la identidad del creador de Bitcoin (BTC), Satoshi Nakamoto, que recientemente una investigación afirmó que era Adam Beck, y el paradero de sus monedas.
En relación a este misterio, el CTP de Ripple, David Schwartz, publicó en redes una frase que se hizo viral en la que afirmó: "Parece probable que, quienquiera que sea o haya sido Satoshi Nakamoto, nadie vivo hoy en día tenga acceso a las claves de sus Bitcoin".
Esta contundente afirmación se dio en relación a un hilo en X que hablaba sobre la posible identidad de Satoshi, donde se cuestionó la inactividad total de las direcciones durante más de 16 años.
Para el ejecutivo de Ripple, este fenómeno no se explica por una estrategia de "HODLEO eterno", sino que se trataría de una pérdida irreversible de las claves privadas de las billeteras de Satoshi.
¿Están perdidos los Bitcoin de Satoshi Nakamoto?
Para entender este peculiar fenómeno que se viralizó en redes, iProUP conversó con Pablo Monti, ejecutivo de BingX, quien expresa que cuando se dice que los bitcoins de Satoshi están "perdidos", en realidad no se trata de una pérdida en sentido técnico.
"Esos fondos siguen existiendo en la blockchain y son completamente visibles en las direcciones donde se encuentran. Lo que el mercado suele asumir es que las claves privadas que permiten acceder a esos fondos probablemente se han perdido o quedaron abandonadas, por lo que ese BTC se considera, en la práctica, fuera de circulación", sostiene el ejecutivo.
Esto tiene dos implicaciones, según explica Monti, por un lado, esto "refuerza la narrativa de escasez de Bitcoin", ya que una cantidad significativa de monedas no participa en el mercado.
Y añade: "pero, al mismo tiempo, introduce un riesgo de largo plazo, debido a que algunas de esas direcciones antiguas utilizan formatos de seguridad más antiguos y, en teoría, podrían ser más vulnerables si en el futuro tecnologías como la computación cuántica llegaran a ser capaces de comprometer esas claves"
Por su parte, Rodrigo Durán, director de comunicaciones de Notbank, suma a la conversación que la posibilidad de que los BTC atribuidos a Satoshi Nakamoto estén efectivamente perdidos para siempre constituye uno de los elementos más singulares dentro de la economía de Bitcoin.
"Se estima que esas billeteras podrían concentrar cerca de un millón de BTC, por lo que su pérdida definitiva implicaría, en términos prácticos, una reducción estructural de la oferta real disponible en el mercado", asevera el director.
Y agrega: "si dichos fondos están perdidos, el principal efecto es que Bitcoin se vuelve aún más escaso de lo que originalmente proyecta su emisión máxima de 21 millones de unidades. En términos económicos, una menor oferta circulante efectiva refuerza su narrativa de escasez digital y puede ser interpretada como un factor estructuralmente alcista en el largo plazo".
En sintonía con Durán, Mariquena Otermin, CMO de Bitwage, suma a la charla que si los Bitcoin de Satoshi están perdidos, la moneda se volvería todavía más escasa de lo que dice su propia matemática, y eso fortalece su narrativa como activo finito y refuerza la idea de que una parte relevante de la oferta nunca va a volver al mercado.
Bitcoin y Satoshi Nakamoto: ¿Qué podría ocurrir si aparecen estas monedas?
Si los bitcoins asociados a Satoshi se movieran repentinamente, Monti sostiene que el primer efecto sería un fuerte impacto psicológico en el mercado.
"Durante años, uno de los supuestos más asentados en el ecosistema es que esas monedas permanecerán inactivas de forma permanente. Cualquier movimiento rompería esa narrativa y podría generar inquietud entre los inversores ante la posibilidad de una presión de venta significativa", hace hincapié el ejecutivo.
Y agrega: "más allá del impacto inmediato en el sentimiento del mercado, un evento así también volvería a poner el foco en el debate sobre los riesgos tecnológicos a largo plazo, especialmente en relación con la seguridad de las carteras antiguas".
En esta misma línea, Durán suma que si esos BTC llegaran a aparecer o movilizarse después de tantos años de inactividad, "el mercado probablemente reaccionaría con alta volatilidad inmediata".
"No necesariamente por una venta efectiva de esos activos, sino por el fuerte impacto psicológico y simbólico que tendría comprobar que el creador de Bitcoin mantiene acceso a ese patrimonio", expone el director.
"Un eventual movimiento de esas billeteras podría generar especulación sobre una posible liquidación masiva, alterar temporalmente la confianza del mercado e introducir incertidumbre sobre las intenciones detrás de dicha reactivación. Sin embargo, también sería un hecho histórico que reabriría debates sobre gobernanza, descentralización y el rol de Satoshi en el ecosistema", añade.
Por su parte, Otermin precisa que si aparecieran estos BTC no sería un simple movimiento on-chain, sino que sería un terremoto para el ecosistema. "Aunque no hubiera venta inmediata, el solo hecho de ver esos fondos activos podría disparar volatilidad, miedo y una reconfiguración completa del sentimiento de mercado".