El precio de Bitcoin (BTC) volvió a mostrar su alta sensibilidad frente a la geopolítica internacional al registrar una caída luego de que se conociera que Irán rechazó una propuesta de tregua impulsada por Estados Unidos.
La reacción del mercado reflejó un renovado clima de incertidumbre global que impacta directamente en los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas, y BTC en especial como el activo líder del mercado cripto.
Bitcoin volvió a bajar
Según reportes recientes, la principal criptomoneda retrocedió y perforó el umbral de los u$s69.000, para ubicarse en torno a los u$s68.128, en un contexto marcado hacia la baja dado al fracaso de las expectativas diplomáticas.
El rechazo del gobierno iraní a un alto del fuego elevó el temor a una escalada militar en Medio Oriente, lo que debilitó el interés por el riesgo entre los inversores.
Este episodio se suma a la creciente tensión derivada del conflicto entre ambos países, iniciado a fines de febrero de 2026, y que generó una fuerte volatilidad dentro del mercado de los activos digitales.
En esta línea, otras criptomonedas relevantes también registraron pérdidas, y acompañaron un movimiento generalizado de cautela dentro del ecosistema.
Este comportamiento reforzó la idea de que, lejos de actuar como refugio, el mercado cripto tiende a reaccionar como un activo de riesgo ante eventos de incertidumbre global como el conflicto actual entre ambos países.
¿Qué pasa con Bitcoin?
Para entender qué sucede con el activo, Carolina Gama, Country Manager de Bitget en Argentina, le comenta a iProUP que Bitcoin extiende el movimiento de corrección y vuelve a cotizar por debajo de los u$s69.000 tras el rechazo de la zona de los u$s70.000, un nivel técnico relevante en el corto plazo.
"El flujo institucional aportó un contrapunto positivo, con los ETF spot registrando una entrada de u$s471.32 millones en un solo día, el mayor nivel desde el 25 de febrero. Aun así, este soporte no fue suficiente para sostener el precio en un entorno macro más desafiante, lo que indica que, por ahora, el mercado sigue más sensible a factores de liquidez y riesgo global que a flujos puntuales", explica la ejecutiva.
Incluso con señales iniciales de recuperación de la demanda institucional, Gama sostiene que el contexto general sigue estando dominado por la reprecificación de tasas y la falta de una mejora relevante en la liquidez global.
"Hasta que estos factores cambien, especialmente con los próximos datos de inflación en EE. UU., Bitcoin probablemente seguirá siendo sensible al entorno macro, con un sesgo más cauteloso en el corto plazo", concluye Gama.