Las stablecoins crecen en América Latina y se consolidan como refugio y herramienta clave ante inflación, cepos y baja inclusión financiera
07.04.2026 • 12:39hs • Criptomonedas
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Argentina, líder regional en el uso de stablecoins
El crecimiento de las stablecoins en América Latina, debido a los avatares de las economías locales, es un proceso que dejó de ser una tendencia regional para transformarse en una salida válida para muchos inversores.
En un contexto marcado por la inflación, las restricciones cambiarias y la limitada inclusión financiera, estos activos digitales atados al valor del dólar están modificando la forma en que personas y empresas acceden a moneda dura.
El boom de las stablecoins
Según distintos informes del ecosistema cripto, el uso de stablecoins en la región se aceleró de manera significativa durante el último año.
En particular, su adopción por parte de empresas latinoamericanas se duplicó entre el segundo semestre de 2024 y el primero de 2025, consolidándose como herramientas clave para pagos internacionales, operaciones de tesorería y cambio de divisas.
Este fenómeno reflejó un cambio estructural, dado que las stablecoins dejaron de ser un instrumento limitado a remesas para convertirse en infraestructura financiera.
De hecho, operaciones como pagos B2B, arbitraje y gestión de liquidez ya representan cerca del 45% del volumen corporativo en este tipo de activos.
La Argentina lidera la región
En economías como la argentina, donde la volatilidad del peso impulsó la búsqueda constante de resguardo de valor, las stablecoins funcionan como una puerta de acceso al dólar sin necesidad de pasar por el sistema bancario tradicional.
En esta línea, las stablecoins en Argentina representaron el 61,8% del volumen de transacciones cripto, mientras que en Brasil alcanzan el 59,8%, y con este porcentaje ambos países están por encima del promedio global.
Además, se estima que en nuestro país, entre el 18% y el 20% de los adultos usan criptomonedas, con una fuerte presencia de stablecoins, debido a años de restricciones cambiarias.
Este uso no solo se mantiene en el ahorro, sino que evolucionó hacia nuevas aplicaciones, como pagos en el exterior, cobro de servicios desde plataformas internacionales y operaciones financieras más sofisticadas.
Pero además, la Argentina, por ejemplo, lideró la región en adopción per cápita, con más del 12% de su población participando activamente en el ecosistema.
De esta forma, en las plataformas regionales se registraron aumentos interanuales cercanos al 45%, impulsados principalmente por su uso práctico en la economía cotidiana más que por la especulación.