Luego del hackeo Solana lanzó nuevas iniciativas de seguridad mientras enfrenta dudas por posibles impactos en su velocidad y vulnerabilidades futuras
07.04.2026 • 11:38hs • Criptomonedas
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Solana refuerza su seguridad tras un hackeo millonario: qué son STRIDE y SIRN
La red blockchain Solana, una de las más veloces del ecosistema cripto, se encuentra en el centro del debate luego de haber sufrido un hackeo masivo por más de u$s270 millones.
De esta forma, la blockchain se encuentra en proceso de desarrollo de nuevos avances y pruebas orientadas a reforzar su seguridad frente a posibles nuevos ataques.
Y es esta línea, la Fundación Solana anunció el pasado 6 de abril la puesta en marcha de STRIDE y SIRN, que son dos iniciativas de seguridad lideradas por la firma Asymmetric Research.
Ambos desarrollos tienen el foco de optimizar los estándares de protección en el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi) de la red, y llegan a la blockchain 5 días después del ataque Drift Protocol.
Sobre STRIDE y SIRN
Según trascendió, STRIDE se trata de un programa de monitoreo, evaluación y da una respuesta según el tamaño de cada protocolo, y está financiado por la misma fundación.
Mientras que por su parte, SIRN es una red de firmas de seguridad, la cual está disponible para coordinar la respuesta cuando ocurre un incidente, como lo que sucedió la semana pasada.
Según publicó la fundación en su informe, estas dos iniciativas ya están disponibles para todos los proyectos dentro del ecosistema de la altcoin y sin costo.
El lado B de STRIDE y SIRN
Por otra parte, investigaciones recientes demostraron que incorporar mecanismos de protección avanzados, especialmente frente a amenazas emergentes como la computación cuántica, podría reducir drásticamente la velocidad de la red.
En pruebas realizadas en una red experimental (testnet), el uso de firmas criptográficas postcuánticas hizo que Solana fuera hasta un 90% más lenta, por lo que este dato preocupó al ecosistema.
Estas firmas, diseñadas para resistir ataques de computadoras cuánticas, son entre 20 y 40 veces más pesadas que las actuales, lo que incrementa el tamaño de las transacciones y la carga computacional necesaria para validarlas.
Sin embargo, más allá del rendimiento, el informe señaló un aspecto clave en el diseño de Solana que podría aumentar su exposición a ataques, debido a las direcciones de las billeteras que están directamente vinculadas a las claves públicas desde el inicio.
A diferencia de redes como Bitcoin o Ethereum, donde la clave pública se revela recién al realizar una transacción, en Solana esta información es visible desde el principio.
Es por eso que esto implicaría que, ante un eventual avance de la computación cuántica, todas las cuentas podrían ser potencialmente vulnerables.