Un informe elaborado por Dune y Visa plantea que la "desdolarización" del ecosistema cripto ya es una realidad.
Según el estudio, las stablecoins vinculadas a monedas locales crecieron más de tres veces en tres años y están ganando terreno frente al dominio histórico del dólar y activos como USDT (Tether) y USDC (Circle).
Aunque las stablecoins ligadas al dólar siguen siendo las más utilizadas en operaciones de trading y en plataformas de finanzas descentralizadas, las alternativas vinculadas a monedas locales empiezan a consolidarse en transacciones cotidianas como pagos, remesas y comercio.
En ese sentido, el informe revela que la oferta de stablecoins no ligadas al dólar pasó de u$s350 millones a u$s1.100 millones en tres años.
Mientras que el volumen de transferencias creció de u$s600 millones a u$s10.000 millones mensuales, lo que implica un salto de 16 veces.
Dentro de este fenómeno, el euro concentra más del 80% de la oferta total y el 85% del volumen de transferencias, impulsado por la regulación europea MiCA y la integración de EURC en plataformas DeFi. Sin embargo, en relación al dólar tienen una participación marginal, cercana al 0,3%.
La infraestructura acelera la adopción de las stablecoins
Este liderazgo marca un cambio estructural, posicionando a Europa se posiciona como el epicentro de la desdolarización cripto.
Pero además del euro, otras monedas como el real brasileño y el dólar de Singapur comienzan a ganar espacio.
Estas stablecoins buscan mantener valor dentro de economías específicas, ofreciendo una alternativa más cercana a las necesidades de usuarios y empresas en cada región.
Este proceso no significa el fin del dólar en el mundo cripto, pero sí una transformación silenciosa hacia un sistema más diversificado.
La infraestructura aparece como un factor decisivo en la expansión de estas monedas digitales.
El informe subraya que la integración con sistemas de pago ya establecidos está acelerando la adopción, al permitir que bancos y fintechs incorporen stablecoins sin tener que rediseñar sus operaciones desde cero
La expansión de stablecoins locales abre la puerta a nuevas formas de inclusión financiera y a una mayor resiliencia frente a la dependencia del billete estadounidense.