Este país aprobó su primera ley integral cripto que regula plataformas, exige licencias y refuerza la protección al inversor sin frenar la innovación
01.04.2026 • 15:45hs • Mundo cripto
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Este país de Oceanía lanza una regulación cripto "modelo" y sorprende al resto del mundo
Australia avanzó en la regulación de activos digitales al aprobar su primera legislación integral para el sector, y establecer un marco claro para las exchanges, custodios y plataformas basadas en tokenización.
La medida del país oceánico busca cerrar vacíos legales, fortalecer la protección al inversor y alinear la industria cripto con el sistema financiero tradicional.
La nueva normativa, denominada Ley de Enmienda a la Ley de Empresas (Marco de Activos Digitales) 2025, obligó a las plataformas de criptomonedas a obtener una Licencia de Servicios Financieros Australiana (AFSL) en un plazo de seis meses.
Esto implica que las exchanges deberán cumplir con estándares similares a los de entidades financieras tradicionales, incluyendo reglas de custodia, transparencia, conducta y resolución de disputas.
El corazón de la ley es la creación de dos categorías clave:
- plataformas de activos digitales (DAP): intermediarios que gestionan operaciones con criptomonedas para clientes
- plataformas de custodia tokenizada (TCP): servicios que administran activos subyacentes (como acciones o bonos) representados en tokens digitales
De estar dorma, ambas quedarán bajo supervisión de la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC), integrándose al marco legal existente.
Cómo impactará esta regulación en el ecosistema
Este enfoque apunta a regular principalmente a los intermediarios –no a la tecnología blockchain en sí–, y es una decisión que busca mantener la innovación mientras se controlan los riesgos asociados a la gestión de fondos de terceros.
La iniciativa respondió a una serie de fallas globales en la industria cripto, como el colapso de grandes plataformas, que evidenció debilidades en la custodia de activos y la transparencia operativa.
En este contexto, Australia buscó evitar prácticas como:
- la mezcla de fondos de clientes
- la falta de gobernanza
- el uso indebido de activos
Además, la ley contempla sanciones severas para incumplimientos, que pueden alcanzar millones de dólares o un porcentaje significativo de la facturación de las empresas.
Por otro lado, el nuevo marco promete transformar el mercado cripto australiano hacia una mayor confianza para inversores, gracias a reglas claras y supervisión estatal.
En esta línea, esta regulación también apunta al aumento de costos regulatorios, que podría favorecer la consolidación del sector, y en impulsar a la tokenización de activos, un mercado con fuerte potencial de crecimiento.