Los datos onchain no mienten y muestran que Bitcoin (BTC) entró en una fase compleja, la cual llamó la atención del mercado, ya que casi la mitad del suministro en circulación se encuentra actualmente en pérdida.
Este escenario no se veía desde los momentos más exigentes del ciclo reciente, y que además fue de la mano de una serie de cambios de comportamiento por parte de los inversores.
¿Bitcoin en problemas?
De esta forma, CEX.IO publicó su informe Bitcoin Impact Index recientemente, el cual demostró el salto del activo de 13 puntos durante la semana que finalizó el 28 de marzo, donde llegó a los 57,4 puntos.
Esta cifra llamó la atención de la industria ya que es el avance más grande desde enero y ubicó a BTC dentro de la zona de "alto impacto", la cual suele estar asociada históricamente a ventas masivas y fuertes caídas en la cotización de la moneda.
Para comprender este fenómeno y cómo esto afecta al activo, iProUP conversó con Pablo Monti, ejecutivo de BingX, quien explica que una parte significativa del suministro de Bitcoin se encuentra actualmente a pérdida porque muchos inversores entraron al mercado en momentos de fuerte entusiasmo, impulsados por ciclos de liquidez global, expectativas macroeconómicas o episodios de especulación acelerada.
"Cuando el precio retrocede tras esas fases de euforia, es natural que una proporción grande de los participantes quede temporalmente abajo. Esto tiene implicaciones para el comportamiento del mercado: ese suministro a pérdida suele convertirse en una fuente potencial de presión vendedora, ya que muchos inversores tienden a vender cuando el precio vuelve a acercarse a su punto de entrada", sostiene Monti.
Y agrega que al mismo tiempo, este fenómeno refleja que Bitcoin todavía se comporta, en gran medida, como un activo sensible a la liquidez y al contexto macroeconómico, más que como un refugio completamente estático de valor.
Por su parte, Denise Cinelli, COO de Notbank by CryptoMarket, añade a la charla que esto no es una anomalía, sino una expresión natural de los ciclos del mercado.
"En activos volátiles como Bitcoin, es habitual que inversores que entran en fases de alta euforia enfrenten correcciones posteriores", hace hincapié Cinelli.
Y en línea con su colega, la ejecutiva explica que este fenómeno responde a un contexto macroeconómico más restrictivo, con menor liquidez global y mayor presión sobre los activos de riesgo, pero también a dinámicas propias del mercado cripto, donde conviven perfiles de largo plazo con actores más especulativos.
"Si bien en el corto plazo puede aumentar la presión vendedora, históricamente estos escenarios han coincidido con fases de acumulación por parte de inversores más sofisticados, lo que termina fortaleciendo las bases para una recuperación del mercado", sostiene Cinelli.
¿Qué debería ocurrir para revertir esta tendencia?
Para revertir esta situación, Monti asevera que el mercado necesita recuperar un ciclo de demanda sostenida que permita estabilizar el precio y reconstruir la confianza de los inversores.
"Cuando el mercado logra consolidar niveles más altos durante un período prolongado, una mayor proporción de inversores vuelve a estar en ganancias, lo que reduce la presión psicológica por vender en cada rebote", manifiesta el ejecutivo.
Ese proceso, explica Monti, suele venir acompañado de factores más amplios, como una mejora en las condiciones de liquidez global, mayor participación institucional o narrativas de adopción más claras.
"En definitiva, no se trata solo de que el precio suba, sino de que el mercado encuentre una base sólida de compradores que transforme la percepción de riesgo y restablezca la convicción de largo plazo", agrega el ejecutivo.
Por su parte, Cinelli sostiene que esto dependerá, en gran medida, de un cambio en las condiciones macroeconómicas, particularmente de una mayor liquidez global y eventuales recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Y agrega: "a esto se suma el rol creciente del capital institucional, especialmente a través de instrumentos como los ETF de Bitcoin, que están aportando flujos más estables y una mayor madurez al mercado".
"También es clave la consolidación de Bitcoin como activo de resguardo de valor en contextos de incertidumbre, lo que refuerza su narrativa como 'oro digital' y sostiene la demanda en el largo plazo", concluye Cinelli.