Las remesas enviadas a El Salvador mediante Bitcoin y criptomonedas se dispararon casi 150% en el inicio de 2026.
Según el informe más reciente del Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y febrero ingresaron u$s11,6 millones por esa vía, contra los u$s4,7 millones del mismo período del año anterior. El salto interanual fue del 146,8%.
Sin embargo, el peso real de las cripto en el sistema sigue siendo marginal. Las billeteras digitales de criptomonedas representan apenas el 0,8% del total de remesas recibidas en el país.
El canal dominante sigue siendo la institución financiera tradicional, que concentra el 83,5% de los pagos. Le siguen, a distancia, los supermercados (5,2%), el efectivo (3,6%) y las farmacias (2,5%).
El total de remesas familiares en el primer bimestre de 2026 alcanzó los u$s1.524,8 millones, un crecimiento general del 8,4% respecto al año anterior. Estados Unidos se mantiene como el principal origen de esos fondos.
La remesa promedio del sistema, incluyendo billeteras cripto, fue de u$s369,7. Pero hay diferencias importantes según la región del país: Chalatenango registra el promedio más alto con u$s503,6 por envío, seguido por Cabañas (u$s464,2) y Morazán (u$s429). En el otro extremo, San Salvador está por debajo del promedio nacional con u$s334,3.
El avance de los activos digitales refleja una adopción gradual entre los salvadoreños en el exterior, que buscan alternativas a los canales tradicionales para enviar dinero a sus familias. Aun así, los métodos convencionales concentran más del 99% del flujo total y están lejos de ser desplazados.