La salida de Sacks y el estancamiento de la CLARITY Act agravan la incertidumbre cripto en Estados Unidos y tensan al mercado y a los inversores
27.03.2026 • 13:38hs • MUNDO CRIPTO
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Se fue David Sacks, el "zar cripto" de Trump: qué pasa ahora con la regulación en EEUU
La regulación de las criptomonedas en Estados Unidos atraviesa un momento protagonizado por una fuerte incertidumbre crítica que inquieta a los inversores del ecosistema.
La reciente salida de David Sacks, figura clave en la agenda tecnológica y cripto de la Casa Blanca, no solo marca el fin de una etapa política, sino que también expuso las profundas divisiones del sector.
Además, con la partida de Sacks se frenaría por el momento la aprobación de la esperada CLARITY Act, una ley destinada a ordenar el mercado de activos digitales.
¿Tiembla CLARITY Act?
Sacks dejó su cargo como asesor especial tras alcanzar el límite legal de 130 días como funcionario, una restricción propia de su rol como "empleado especial del gobierno".
Sin embargo, su salida ocurrió en un momento especialmente delicado, ya que el Congreso todavía no logró consensuar las bases regulatorias que la industria viene reclamando desde hace años.
La CLARITY Act, considerada la pieza central para definir el marco legal del ecosistema cripto, continúa estancada en las esferas del poder estadounidense.
El proyecto busca establecer con precisión qué organismos (principalmente la SEC o la CFTC) deberían supervisar los distintos activos digitales, con el fin de aportar previsibilidad al sector.
La crítica de Coinbase
Lejos de generar consenso, la iniciativa profundizó las tensiones tanto dentro del Congreso como en la propia industria, con críticas desde Coinbase, entre otros actores.
La exchange cuestionó el borrador porque, según la entidad, era incluso más perjudicial que la situación actual que atraviesa la industria.
Entre las críticas se destacan posibles restricciones a las finanzas descentralizadas, riesgos para la privacidad y una mayor concentración de poder regulatorio.
A esto se suman desacuerdos sobre aspectos sensibles como la regulación de las stablecoins y los rendimientos asociados, así como el rol de los bancos tradicionales frente a las plataformas cripto.
Todas estas diferencias lograron paralizar el avance legislativo y reflejan una disputa más profunda sobre el futuro del sistema financiero digital.
La falta de definiciones regulatorias reavivó la incertidumbre entre inversores, provocando salidas millonarias de fondos cripto en Estados Unidos y afectando el desempeño de activos clave como Bitcoin y Ethereum.
La salida de Sacks del poder podría empeorar el contexto actual: durante su gestión, el funcionario actuó como puente entre el sector público y la industria tecnológica, impulsando una agenda favorable a la innovación y la adopción de activos digitales.
Su partida dejó un vacío de liderazgo en un momento en que la coordinación política resulta esencial para destrabar un debate que permanece en un limbo.