Solana afirma que su red ya procesó 15 millones de pagos onchain realizados por agentes de inteligencia artificial. Así lo reveló Vibhu Norby, director de producto de la Fundación Solana, durante el Digital Asset Summit de Nueva York.
La tesis de fondo es que la próxima gran ola del uso cripto no dependerá de usuarios humanos, sino de agentes de IA capaces de contratar servicios, ejecutar tareas y pagar por recursos digitales de forma autónoma.
La fundación llama a ese entorno "internet agéntica": un ecosistema donde los sistemas de IA, y no las personas, inician y completan actividad económica en línea.
Para eso, el instrumento elegido ya está definido según Norby: "Las stablecoins van a ser lo predeterminado que los agentes usen para pagar cualquier recurso computacional".
Dentro de esa lógica, pagar no es un evento excepcional sino una función operativa constante: un agente puede necesitar comprar inferencia, acceso a datos o ancho de banda sin que un humano autorice cada movimiento.
El ejecutivo estimó que entre el 95% y el 99% de todas las transacciones cripto podrían originarse en LLM y agentes autónomos en el futuro.
La apuesta de Solana es posicionarse como la red preferida en ese escenario. El argumento: los agentes no tienen lealtad ideológica, priorizan eficiencia. "Los agentes son máquinas frías y calculadoras, no suscriben a la religiosidad cripto", dijo Norby.
Y agregó que, si se le pregunta a un agente cuál es la mejor forma de pagar con cripto, "la mayoría de las veces Solana aparece en la parte superior".
Para sostener esa posición, la fundación trabaja en herramientas con enfoque "AI-first": APIs, documentación y archivos de skills legibles por máquina, diseñados para que los agentes descubran capacidades y las usen sin depender de interfaces pensadas para humanos.
La fundación también apunta a los modelos de negocio: los pagos agénticos habilitarían microtransacciones por debajo de un centavo, lo que podría redefinir cómo se monetizan contenidos, APIs y servicios digitales. "Los pagos agénticos probablemente van a cambiar por completo la forma en que se monetiza internet", sostuvo Norby.
Si esa proyección se acercara a materializarse, el debate entre redes blockchain cambiaría de foco: ya no se trataría de la experiencia del usuario humano, sino de la capacidad de cada ecosistema para integrarse con agentes, soportar pagos automáticos y operar a escala.
La apuesta de Solana es ser esa capa operativa para una nueva economía de software autónomo.