BlackRock, una de las principales gestoras de activos a nivel global, considera que la tokenización de activos será la próxima gran revolución de Wall Street, al transformar la forma en que se distribuyen, negocian y acceden los productos financieros.
La gestora más grande del mundo ya destinó miles de millones de dólares a fondos tokenizados, consolidando su apuesta por la infraestructura blockchain.
Qué es la tokenización de activos y por qué BlackRock cree que será el "futuro" de Wall Street
La tokenización consiste en convertir activos tradicionales —como bonos, acciones o bienes raíces— en representaciones digitales sobre blockchain.
Dicho proceso permite fraccionar la propiedad, mejorar la liquidez y facilitar el acceso a inversores que antes estaban excluidos por barreras de entrada.
Según datos recientes, los activos tokenizados del mundo real (RWA) ya alcanzan los u$s25.000 millones en 2026, con BlackRock liderando la tendencia a través de su fondo BUIDL, que administra más de u$s2.500 millones en instrumentos tokenizados.
Larry Fink, CEO de BlackRock, fue uno de los principales defensores de esta transformación. En su carta anual a los accionistas, sostuvo que "cada activo puede ser tokenizado", y que las billeteras digitales junto con los fondos tokenizados modernizarán los mercados financieros, ampliando el acceso a millones de inversores en todo el mundo.
La apuesta de BlackRock no es un experimento aislado, sino una señal de que Wall Street empieza a tomar en serio la tokenización como vehículo para modernizar la industria.
Los fondos tokenizados permiten una distribución más eficiente, reducen costos operativos y ofrecen transparencia en tiempo real gracias a la trazabilidad de blockchain. Además, abren la puerta a que pequeños inversores participen en activos que antes estaban reservados a grandes instituciones.
El impacto potencial es enorme: desde la posibilidad de negociar bonos del Tesoro en fracciones mínimas hasta la tokenización de bienes raíces, materias primas o incluso obras de arte.