La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) clasificaron formalmente 16 criptomonedas como materias primas digitales.
La medida reduce la incertidumbre jurídica sobre tokens como Ethereum, XRP, Solana y Cardano, y redefine competencias: la CFTC asume la supervisión de los mercados spot, mientras la SEC concentra su jurisdicción solo en valores digitales.
Las 16 criptomonedas reconocidas como commodities digitales
Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH), Solana (SOL), XRP, Cardano (ADA), Chainlink (LINK), Avalanche (AVAX), Polkadot (DOT), Hedera (HBAR), Litecoin (LTC), Dogecoin (DOGE), Shiba Inu (SHIB), Tezos (XTZ), Bitcoin Cash (BCH), Aptos (APT) y Stellar (XLM). En algunas referencias secundarias también aparece ALGO, lo que elevaría el total a 17.
La directriz establece una taxonomía de cinco categorías: materias primas digitales, coleccionables digitales, herramientas digitales, stablecoins y valores digitales. Solo la última queda bajo jurisdicción plena de la SEC.
Qué cambia con la nueva norma
- El staking de protocolo —en solitario, delegado, con custodia y líquido— ya no se trata como transacción de valores.
- La minería, los airdrops y el wrapping de tokens que no sean valores tampoco activan obligaciones regulatorias.
- La negociación spot de los 16 tokens sale de la amenaza de acciones de la SEC por presuntos valores no registrados.
- Fondos institucionales, asesores financieros y fondos de pensiones tienen ahora base legal para autorizar custodia y asignación.
Hay un límite clave: si un proveedor promete rendimientos garantizados o toma decisiones discrecionales sobre el staking, los problemas regulatorios pueden subsistir.
Para XRP, la clasificación reactiva la conversación sobre un ETF. Para Ethereum, disipa la duda abierta tras su transición a prueba de participación. Para Solana, levanta el lastre regulatorio de las acciones coercitivas de 2023. La inclusión de Dogecoin y Shiba Inu fue uno de los elementos más llamativos del listado.
La gran salvedad: es una interpretación, no una ley
Se trata de una norma interpretativa, no de una ley del Congreso. Un futuro liderazgo regulatorio podría modificarla. En ese contexto cobra relevancia la CLARITY Act (H.R. 3633), aprobada por la Cámara con 294 votos a favor en julio de 2025 y que ya superó el Comité de Agricultura del Senado en enero de 2026. Su próxima parada es el Comité Bancario del Senado.
Si se convierte en ley, la distinción entre commodity y valor quedará codificada de forma permanente. Hasta entonces, la industria gana claridad, pero todavía no certeza definitiva.