El aumento de impagos en billeteras virtuales pone presión sobre empresas como Ualá y enciende alarmas en todo el sistema financiero argentino
17.03.2026 • 10:11hs • Dinero Electrónico
Dinero Electrónico
Crisis de impagos: Ualá responde la polémica sobre la mora de sus créditos
La morosidad dejó de ser un ruido de fondo para pasar al centro de la escena. El deterioro del crédito ya impacta de lleno en el sistema financiero y abre interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo fintech.
Los impagos en préstamos a familias superan el 10%. Es un umbral sensible. Cuando se cruza, el problema deja de ser puntual y se vuelve sistémico.
El fenómeno no se limita a los hogares. También alcanza a las empresas. Según la consultora 1816, la mora se triplicó en un año. La tensión atraviesa toda la economía.
Pero donde el impacto resulta más fuerte es en el ecosistema fintech. El caso de Ualá concentra actualmente la atención del mercado. No solo por el nivel de mora, sino por su composición.
En el segmento bancario, los impagos rondan el 43%. Pero en el negocio no financiero el número escala hasta un 63%. Ese dato encendió las alarmas en redes.
La polémica en redes
La respuesta de Ualá: desmentida de una situación crítica
Desde la compañía brindaron una serie de aclaraciones a iProUP: "Ualá originalmente operaba como una fintech (Proveedor de Servicios de Pago o PSP) y otorgaba crédito desde esa entidad".
Tras la adquisición de la licencia bancaria, Ualá realizó tres grandes cambios:
- Comenzó a originar préstamos desde el banco
- Dejó de originar desde la PSP
- Trasladó los créditos de buena performance de la PSP al banco
"Esto implica que en esa cartera residual de la PSP quedan principalmente clientes en mora, sin el ingreso de nuevos créditos que compensen con pagadores en situación. Esto distorsiona significativamente el indicador", advierten fuentes del unicornio a iProUP.
La firma que conduce Pierpaolo Barbieri pide no mezclar peras con manzanas. "Los valores presentados al BCRA desde las entidades financieras suelen aplicar la práctica de write-off, mediante la cual, luego de determinado tiempo de incobrabilidad, eliminan de sus balances los créditos impagos".
"Ualá recién comenzará a implementar este mecanismo en 2026, por lo que esos casos continúan reflejados en su cartera". Es decir, los incobrables (que pasado determinado tiempo salen de las cifras bancarias) aún persisten en empresas como el unicornio con sede en Palermo.
"Si se aplicara el mismo criterio que utiliza el resto del sistema, permitiendo una comparación homogénea, el indicador de mora a febrero del banco Ualá 2026 se ubicaría en torno al 17%, un nivel intermedio respecto de los valores observados en banca retail y fintechs", aclaran a iProUP.
Asimismo, Ualá recuerda el contexto: "Desde mediados de 2025, la industria en su conjunto experimentó un deterioro en la calidad de cartera crediticia. Esto derivó en un endurecimiento generalizado de las políticas de crédito y en una menor originación".
"Como resultado, se produce un doble efecto: por un lado, a medida que se cancelan los créditos en mejor situación, aumenta el peso relativo de los casos en mora dentro del stock; por otro, el contexto de tasas elevadas reduce la demanda de crédito por parte de perfiles de menor riesgo", concluyen.
Un modelo sin red de contención
A diferencia de los bancos, las fintech enfrentan una limitación estructural: no tienen acceso directo a los ingresos del cliente y, por lo tanto, no hay cuentas sueldo que actúen como garantía. Tampoco existe un débito automático sobre salarios.
"El repago depende de la voluntad del usuario. Cuando ese vínculo se corta, la mora escala rápido", precisa Meloni.
En el mercado lo explican sin rodeos: Ualá no puede debitar desde otra cuenta ni enganchar ingresos, es decir, depende exclusivamente de que el cliente transfiera y pague.
Esa diferencia marca un punto clave frente al sistema tradicional. En los bancos, una mora del 10% ya genera preocupación. En muchos casos, el cliente en falta ya enfrenta instancias judiciales o embargos.
En el crédito al consumo, el escenario es más extremo. Algunas cadenas comerciales registran niveles de mora cercanos al 50%.
El efecto bola de nieve
El deterioro del crédito fintech también impacta en la experiencia del usuario. Crecen los reclamos en redes sociales. Usuarios reportan problemas para acceder a fondos, pagos rechazados y demoras en acreditaciones.
El malestar se traduce en pérdida de confianza. En paralelo, aparece otro factor de riesgo: el ajuste interno. Recortes en equipos técnicos comienzan a reflejarse en fallas dentro de las plataformas y la operación pierde eficiencia en un momento crítico.
El crecimiento del ecosistema fintech durante los últimos años muestra una velocidad difícil de igualar, pero esa expansión deja al descubierto sus límites.
El crédito digital crece rápido. Más rápido que su capacidad de control. La mora expone esa debilidad. El sistema entra en una etapa donde ya no alcanza con escalar usuarios: ahora necesita sostener calidad.
El desafío no es menor. Porque cuando el crédito falla, el impacto no queda dentro de una app. Se traslada a toda la economía.