Un nuevo informe reabrió el debate sobre la seguridad futura de Bitcoin (BTC), ya que advirtió que hasta un 35% del suministro total de la criptomoneda podría quedar potencialmente expuesto a ataques de computación cuántica en las próximas décadas.

El estudio de Ark Invest, señaló que millones de BTC almacenados en direcciones antiguas o reutilizadas podrían volverse vulnerables si esta tecnología alcanza la potencia necesaria para romper los sistemas criptográficos actuales.

¿Qué riesgo corre Bitcoin?

En esta línea, la investigación indicó que entre 30% y 33% del suministro total, equivalente a más de seis millones de BTC, presenta algún nivel de exposición debido a la forma en que se gestionaron ciertas direcciones en la red. 

Se debe recordar que estas direcciones revelan la clave pública utilizada para firmar transacciones, lo que teóricamente permitiría que una computadora cuántica suficientemente avanzada calcule la clave privada asociada y acceda a los fondos.

El problema no surge de una falla directa en el diseño del protocolo de Bitcoin, sino principalmente de prácticas como la reutilización de direcciones o el uso de formatos antiguos de billeteras.

Cuando una dirección se reutiliza o cuando los fondos se gastan desde ciertos tipos de scripts tempranos, la clave pública queda visible en la blockchain.

En ese escenario, un ataque cuántico podría aprovechar algoritmos como el de Shor para descifrar las claves privadas correspondientes. 

¿Una amenaza real?

Sin embargo, especialistas del sector coincidieron en que la amenaza aún es teórica, ya que las computadoras cuánticas actuales están muy lejos de tener la capacidad necesaria para romper los algoritmos criptográficos utilizados por Bitcoin.

Además, algunos análisis sostuvieron que se necesitarían millones de "qubits" estables para realizar este tipo de ataques, una capacidad que todavía no existe en los sistemas experimentales actuales. 

Aun así, el crecimiento acelerado de la investigación en computación cuántica llevó a parte de la comunidad cripto a considerar medidas preventivas.

Entre las posibles soluciones se encuentran el desarrollo de criptografía resistente a la computación cuántica, nuevas direcciones más seguras y la migración de fondos desde direcciones antiguas hacia formatos más modernos.

Cambiar los sistemas criptográficos que protegen a Bitcoin requeriría consenso entre desarrolladores, mineros y usuarios, además de modificaciones profundas en el protocolo de la red.

En esta línea, algunos expertos advierten que un proceso de transición hacia criptografía "post-cuántica" podría llevar varios años y requerir una actualización coordinada del ecosistema.

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