Durante años, el debate en el sistema financiero argentino parecía planteado como una batalla inevitable: fintech contra bancos.
La narrativa era simple. Las nuevas plataformas digitales iban a desplazar a las entidades tradicionales, del mismo modo que las apps de transporte desplazaron a los taxis o el streaming a la televisión.
Pero los datos que empiezan a aparecer en el mercado cuentan una historia distinta.
Según el último informe Banca & Fintech Vol.3, los argentinos utilizan en promedio cuatro cuentas o plataformas financieras distintas para gestionar su dinero.
Es decir: el usuario financiero argentino ya no elige entre bancos o fintech. Usa ambos. Y esa convivencia está redefiniendo el tablero.
El verdadero ganador no es una empresa: es el usuario. En la práctica, lo que ocurrió no fue una sustitución sino una reorganización del sistema.
Las fintech ganaron centralidad en la experiencia cotidiana, mientras que los bancos siguen concentrando productos estructurales del sistema financiero.
El informe muestra que 61% de los usuarios declara preferir una billetera virtual frente a una cuenta bancaria, aunque en la práctica utilice varias plataformas en paralelo.
El resultado es un sistema híbrido donde cada actor ocupa un rol distinto:
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Las fintech dominan la experiencia diaria
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Los bancos sostienen la infraestructura financiera
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Los usuarios administran un ecosistema de múltiples cuentas
La competencia dejó de ser entre instituciones. Ahora ocurre dentro del celular del usuario. El negocio real está en algo mucho más simple
En el mundo fintech se habla mucho de innovación, inteligencia artificial, tokenización o open finance. Pero cuando se observa el comportamiento real de los usuarios, la respuesta es mucho más simple.
El 72% de los argentinos utiliza sus cuentas financieras principalmente para pagos y transferencias.
Ese dato revela algo incómodo para muchas estrategias corporativas: el verdadero campo de batalla del sistema financiero sigue siendo lo más básico. Pagar. Transferir. Mover dinero.
Quien domine esa experiencia, dominará la relación con el usuario.
La paradoja tecnológica del sistema financiero
Hay otro dato del informe que resulta particularmente interesante.
En un momento donde bancos y fintech invierten millones en automatización y atención digital, los usuarios siguen prefiriendo hablar con personas reales.
Más de la mitad elige chats con operadores humanos o atención telefónica tradicional antes que interactuar exclusivamente con inteligencia artificial.
La tecnología puede optimizar procesos, pero la confianza —especialmente cuando se trata de dinero— sigue teniendo una dimensión profundamente humana.
Es una lección que muchas estrategias de transformación digital todavía están aprendiendo.
El ecosistema financiero se está expandiendo
El otro gran cambio que empieza a aparecer es que las plataformas financieras ya no se limitan a gestionar dinero. Empiezan a integrarse con otras áreas de la vida cotidiana.
Hoy 9 de cada 10 argentinos utiliza aplicaciones para gestionar su movilidad, y las billeteras digitales ya participan activamente en ese ecosistema: desde recargas de transporte público hasta pagos de combustible o viajes en apps.
Esto anticipa un cambio estructural.
Las fintech no serán solo servicios financieros. Van camino a convertirse en infraestructura digital de la vida diaria.
El gran desafío que todavía nadie resolvió
A pesar del crecimiento del ecosistema, hay un dato que expone una deuda pendiente.
Cuando se les pregunta a los usuarios si las plataformas financieras realmente los ayudan a alcanzar sus objetivos —ahorrar, invertir o mejorar sus finanzas— la valoración promedio es 3,8 sobre 5.
Es un puntaje bueno. Pero no extraordinario. En otras palabras, las apps financieras lograron ser útiles… pero todavía no lograron ser indispensables.
Ese será el verdadero desafío de la próxima etapa del sector. Porque la pregunta ya no es quién va a ganar la batalla entre bancos y fintech.
La pregunta ahora es mucho más simple: ¿Quién va a convertirse en la plataforma financiera que los usuarios abran primero cada día?
*Por Diego Kupferberg, analista de Banca & Fintech de Taquion