El clima de tensión sacude a Bitcoin y a todo el ecosistema cripto. Hace un mes que el Índice de Miedo y Codicia permanece en "Miedo Extremo": las últimas semanas osciló entre 5 y 19 sobre 100, y recién este jueves 5 de marzo logró escalar hasta 29, en un rango más elevado aunque todavía dentro de la zona de "Miedo".

El precio de Bitcoin tampoco encuentra el impulso para despegar: en los últimos 30 días acumuló más caídas que subas, llegó a tocar un piso de u$s60.000 y este jueves 5 de marzo ronda los u$s72.500, lo que representa una baja interanual del 17,9% y una del 7,2% en el último mes.

Sin embargo, para una experta del sector, detrás de esta tormenta podría estar asomándose el sol.

Carolina Gama, Country Manager de Bitget para la Argentina, pone el foco precisamente en ese precio que, pese al contexto adverso, golpeado por factores como la tensión en Medio Orienteparece sostenerse por encima de los u$s68.000.

En su lectura, esto podría ser "una señal contraria clásica": históricamente, cuando el miedo se extiende durante semanas y los precios resisten, suele ser la antesala de una recuperación contundente.

Por eso ve indicios de que, mientras el pánico sigue dominando el mercado, en silencio podría estar gestándose una suba de precio sostenida, aunque orientada más al mediano y largo plazo, lista para emerger en cuanto las condiciones lo habiliten.

"Históricamente, los períodos prolongados de miedo extremo en ciclos de mercado más maduros suelen preceder fuertes recuperaciones, a medida que la presión vendedora se agota y el capital a largo plazo comienza a volver gradualmente", asegura a iProUP.

A su vez, habla de "una cautela macroeconómica más amplia por parte de los inversores" y lo vincula a la "rotación defensiva observada en las acciones": el SQQQ (ProShares UltraPro Short QQQ) acumula subas de aproximadamente 6% en el año, mientras el TQQQ (ProShares UltraPro QQQ) cae cerca del 8%.

Cabe aclarar que el SQQQ es un ETF apalancado que gana cuando el Nasdaq-100 baja, es decir, apuesta a que el mercado caerá; el TQQQ hace exactamente lo contrario, busca capitalizar las subas del Nasdaq-100, el índice que agrupa a las 100 mayores empresas tecnológicas y de crecimiento que cotizan en esa bolsa.

En ambos casos, el efecto se triplica: si uno se mueve 1%, el otro lo hace 3 puntos en sentido opuesto.

Más allá de este panorama, Gama destaca "la resiliencia relativa del mercado cripto" y subraya que "a pesar del sentimiento frágil, la estabilidad del precio de Bitcoin sugiere que las instituciones podrían estar acumulando de manera silenciosa durante períodos de miedo impulsado por inversores minoristas".

En otras palabras, la experta plantea que los grandes players (fondos de inversión, corporaciones y bancos) estarían aprovechando los precios bajos, en relación a los picos más altos mostrado en los últimos 12 meses, para comprar, justo cuando el inversor común vende empujado por el pánico o para proteger su capital.

"Esta divergencia indica que gran parte de la venta emocional por parte de los inversores minoristas ya podría haber sido absorbida, creando un entorno de mercado en el que el capital paciente puede posicionarse estratégicamente", detalla.

Para cerrar, sostiene que "estas señales, en conjunto, sugieren que la convicción alcista podría estar formándose entre bastidores".

Así, la combinación de miedo prolongado, precios que resisten y compras institucionales en silencio podría anticipar, en la visión de Gama, una nueva etapa de crecimiento, en línea con lo que ocurrió en ciclos anteriores similares.

"La historia muestra que el miedo prolongado, combinado con un soporte de precios resiliente, frecuentemente marca las etapas iniciales del próximo ciclo alcista, fortaleciendo la trayectoria de crecimiento a largo plazo del sector en su conjunto", cierra.

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