El aumento de la tensión en Medio Oriente reconfiguró el tablero financiero global en tiempo récord. Con la amenaza latente de un bloqueo en el Estrecho de Ormuz -el cuello de botella por donde fluyen 20 millones de barriles diarios-, el mercado energético y el sector defensa se han convertido en los nuevos refugios para el capital.

En este escenario de alta volatilidad, la selección de activos es determinante. Según un informe especial de IOL invertironline al que accedió iProUP, existen sectores específicos que históricamente han servido de cobertura ante crisis geopolíticas de esta magnitud.

Energía: capturar la suba del crudo

El petróleo es la variable de ajuste inmediata ante el conflicto.

IOL destaca cuatro opciones para capturar este movimiento desde la Bolsa local vía Cedears:

Defensa y refugios: los botes salvavidas

Cuando la incertidumbre escala, los inversores suelen rotar hacia empresas con contratos estatales garantizados y activos con valor intrínseco.

La lección de la historia: no vender en el pánico

Desde IOL subrayan un dato clave para mantener la calma: la evidencia histórica demuestra que, ante shocks geopolíticos, el índice S&P 500 suele recuperar la totalidad de las pérdidas en un promedio de 47 días.

"Vender en el pánico ha resultado contraproducente históricamente", advierten los analistas. El informe señala que, si bien el desvío de rutas comerciales incrementará los costos de logística y fletes, la clave para el inversor minorista es mantener una postura defensiva pero ágil.

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