En el marco de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei delineó la hoja de ruta para la segunda etapa de su plan de reformas.

Con un discurso centrado en la propiedad privada como piedra angular del desarrollo, el mandatario anticipó una batería de proyectos legislativos destinados a demoler lo que definió como una "montaña de cadenas regulatorias" que hoy asfixian la inversión.

El anuncio central gira en torno a una profunda reforma aduanera y la modificación de los códigos Civil y Comercial, con el objetivo de dotar al país de una seguridad jurídica que, según el Ejecutivo, es la única llave para atraer capitales de largo plazo.

Adiós a las trabas: reforma aduanera y apertura comercial

Uno de los puntos que más impacto generó en el sector exportador e importador fue la decisión de reformar el Código Aduanero. El objetivo es adecuarlo a los desafíos del comercio moderno, eliminando trabas burocráticas que encarecen la competitividad argentina.

Esta medida se complementa con un giro agresivo en la política exterior: Milei confirmó que la Argentina ratificará el acuerdo con Estados Unidos, siguiendo los pasos del pacto alcanzado con la Unión Europea la semana pasada. "Queremos sentarnos en la mesa del comercio internacional para que los intereses nacionales no sean nunca más ignorados", enfatizó el jefe de Estado.

El plan para las "industrias muertas"

El diagnóstico oficial es crudo: décadas de exceso regulatorio y alta carga fiscal han dejado sectores productivos enteros en una situación de parálisis total. Para revertir esto, el Gobierno enviará un paquete de leyes de desregulación masiva.

La meta es "dar rienda suelta" a la inversión en lo que el presidente calificó como "industrias hoy muertas". Al remover los obstáculos internos, el oficialismo espera que los recursos naturales -vistos como el gran vector de crecimiento- actúen como catalizadores para generar empleo e innovación en ramas de la economía que hoy no muestran dinamismo.

Impuestos: la pelota está en la cancha de las provincias

En materia tributaria, el mandatario fue contundente: el sistema impositivo debe servir al crecimiento y no al recaudador. Si bien ratificó su convicción de que menos impuestos representan un incentivo directo a la producción, aclaró que la profundidad de la reforma ahora dependerá de la voluntad de los gobernadores e intendentes para acompañar el ajuste del gasto y la simplificación fiscal.

Seguridad jurídica y propiedad privada

Para el sector inversor, el mensaje más potente fue la promesa de modificar el andamiaje normativo para salvaguardar los derechos de propiedad.

Según Milei, las reformas al Código Procesal Civil y Comercial buscan blindar a los ciudadanos y empresas frente a la discrecionalidad estatal, brindando la previsibilidad necesaria para el despliegue de nuevos proyectos productivos.

El mercado espera ahora que estas intenciones se traduzcan en leyes concretas. En un esquema donde la modernización de la política económica es la prioridad, el aprovechamiento de los recursos naturales y la apertura comercial se perfilan como los pilares de la Argentina 2026.

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